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Mariana Abierta
Fecha: 19/06/2026, Categorías: Transexuales Autor: ebohem88, Fuente: TodoRelatos
... —susurré. No hubo palabras. Solo movimientos. Me giró. Me apoyó contra el muro rugoso. Subió la bata hasta la espalda. Me lamió el cuello y escupió entre mis nalgas. Yo temblaba. Me mordí el brazo para no gemir fuerte. No me preguntó. Me abrió. Me empujó. Entró. Despacito al principio. Luego profundo. Me sostuvo del pelo. Me folló como si fuera la suya desde siempre. Yo no sabía si me corría o me rompía. Sus jadeos me calentaban la oreja. Su mano me estrangulaba la cintura. Me corrí de pie, sola, contra el muro, sin tocarme. Temblando entera. Llorando casi, pero de alivio. Él se corrió dentro. Gimiendo mi nombre, sí, mi nombre. “Me corro Mariana…Dios!!!” suspiró contra mi, contra mi cuerpo. Me abrazó después. Su corazón bombeaba contra mi espalda. —Gracias —me dijo. —No, no me las des —respondí—. Hazlo otra vez. Dije ansiosa… 🖤 Se apartó, sintiendo el vacío que dej su polla. Me dio un beso en la nuca. Uno lento. Uno raro. Y sin decir nada más, se subió la cremallera, me miró una última vez con algo entre deseo y respeto, y se fue. Desapareció tras estirar la puerta con rapidez, por la puerta principal del bloque que estaba estropeada. La noche se tragó su figura. Yo no me moví. Me quedé ...
... allí, con la frente apoyada en la pared áspera, la bata subida a la cintura, las piernas abiertas, el pulso tambaleándose. Su semen dentro de mí. Su semen en mí. Sentí su calor aún en mi interior, ese líquido espeso escurriéndose, empapando, bajando por mis muslos hasta tocar el suelo. Una gota cayó al mosaico frío. Otras siguieron. No las limpié. Ni mi interior, ni la pared. Dejé ahí la mancha. Su marca. Mi prueba. No de lo que había pasado, sino de que por fin había sucedido. Me bajé la bata despacio, con las piernas aún flojas, y subí por las escaleras como si flotara. El rellano crujía bajo mis pasos, pero a mí me daba igual si alguien me veía. Tenía los muslos húmedos, pegajosos. Lo sentía bajarme por el centro, tibio, mezclado con mis propios restos. Mi cuerpo no era el mismo. Abrí la puerta de mi cuarto. Cerré sin hacer ruido. Me tumbé boca abajo, con la bata aún puesta, sin cambiarme, sin l impiarme. Quería dormir con él aún dentro. Quería conservar eso. Hundí la cara en la almohada. No me masturbé. No me toqué. Solo me dejé caer en el sueño con una sonrisa rota y el cuerpo cansado. Dormí como si al fin me perteneciera. Gracias por leerme, si gusta, quizá tenga segunda parte. Saludos!