1. Cuando mi prima se queda a dormir (Parte 1: Tocándola Disimuladamente y Usando sus Bragas)


    Fecha: 25/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Voyerismo Autor: VoyeurCoordinator, Fuente: SexoSinTabues30

    Cada fin de semana mi madre me hacía visitar a mi abuelo a pesar de que lo único que hacíamos era sentarnos a un lado de él mientras veía televisión por un par de horas, casi sin dirigirnos la palabra para luego irnos. Eso era muy aburrido para mí y aparte él era un viejo cascarrabias que nunca pude ver con apego, pero a pesar de tener una historia bastante negra con mi madre(historia de la cuál me enteré muchos años después), aún así ella veía por él en sus últimos años de vida y supongo que me hacía acompañarla para ignorar mejor esa situación de su pasado.
    
    De vez en cuándo, antes de llegar a su casa, me dejaba visitar a mis primos por unos minutos antes de llegar con él, ya que vivían bastante cerca y yo nunca pude llevarme bien con chicos de mi calle, que además de que eran pocos, yo siempre fui sumamente asocial por lo que nunca quería salir de la casa; prefería los videojuegos o platicar en lugar de salir a a jugar a los típicos juegos de calle que a todos les gustaban.
    
    Mi prima Cristina tiene dos años menos que yo, desde pequeña siempre fue delgada(y hasta la fecha lo es).Es muy linda aunque al principio no lo notase, cabello castaño medianamente largo, tez muy clara, ojos marrones, de estatura baja (gracias a ella me encantan las mujeres pequeñas) y una sonrisa que me terminó encantando.
    
    La conocía desde que era completamente plana de todos lados, pero con el tiempo todo fue creciendo como debe. Sus pechos y culo nunca se volvieron enormes pero crecieron ...
    ... paraditos, firmes y deliciosos. Sus tetas se volvieron copa B y un culito respingado en donde cada nalga cabe perfectamente en tu mano.
    
    Mi primo Sergio tiene un año menos que yo, también es delgado, unos centímetros más pequeño que mi estatura.
    
    Siempre buscaba ir a jugar con ellos desde que tenía cuatro años e incluso tengo algunos recuerdos con ellos de esa edad. A ellos les encantara que fuese ya que además de que les caía bien, porque su familia siempre ha tenido problemas económicos y mientras nosotros nunca fuimos ricos, la diferencia era notoria, por lo que cualquier juguete que llevase era una grata sorpresa para ambos y se divertían mucho más que estando solos ya que antes no tenían ni internet ni televisión por cable.
    
    Solía ser muy simple:
    
    Tenía que ir con mi abuelo después de visitarlos. Siempre pedía quedarme un rato más y con el tiempo comencé a pedirle a mi madre para que fuese sin mí y que me recogiese cuando fuese la hora en la que debíamos regresar a casa. Siempre me decía que no, pero a partir de los doce y para manternerme contento, por fin comenzó a dejarme quedar con ellos mientras ella hacía su visita en lugar de forzarme a acompañarla.
    
    Eso comenzó a volverse la rutina estándar, me decía que era hora de irnos, me llevaba con mis primos y me dejaba ahí para recogerme cuando llegara la hora, pero eso hizo que cambiara todo. Como los pocos minutos que se me permitía estar con ellos ahora eran alrededor de tres horas, en lugar de llevar un juguete ...
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