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Cuando mi prima se queda a dormir (Parte 1: Tocándola Disimuladamente y Usando sus Bragas)
Fecha: 25/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Voyerismo Autor: VoyeurCoordinator, Fuente: SexoSinTabues30
... pero no dormíamos ni un poco, toda la tarde, noche y mañana jugábamos videojuegos hasta que iban a recogerlos a las doce del mediodía del día siguiente. A pesar de que ya los comenzaban a dejar ir, no era muy seguido que les dieran permiso así que terminaban yendo aldrededor de una vez al mes o incluso menos. Después de una vez que se quedaron a dormir, les platiqué que quería ganar algo de dinero vendiendo dulces en la escuela y cuando lo hice, estaba emocionado por contarles. Mi atracción por Cristina inició cuando les comenté de mis ventas, eso me dejaba algo de dinero pero lo que más me gustaba era convencer a alguien que no quería comprar. En una de mis visitas llevé los dulces que no vendí el día anterior a la casa de mis primos y ellos me rogaron por que les diese muchos, pero como sabía que si se los daba, allí iría gran parte de mi ganancia y si terminaban tomando todos, ya no podría vender más, les hice un trato para que no tomaran todo mi inventario de una vez: A Sergio, por cada dulce que tomara me dejaría darle un golpe en el hombro pero a Cristina no la quería golpear. A pesar de verla como un chico más siempre se me inculcó nunca golpear a una mujer, pero sentí que no era justo dárselos sin nada a cambio porque mi primo se estaba llevando unas buenas hostias por ellos, así que le dije: “A ti no te puedo ni quiero pegar, pero cada uno que tomes, me vas a dejar dalte vueltas hasta que termines muy mareada y como no puedo hacerlo todos de una vez como ...
... los golpes, puedes tomar los que quieras, pero me debes las vueltas para cuando yo decida cobrarlas” Pensando en que yo no me mareaba fácil así que ella sufriría mucho más. Ella aceptó y tomó doce dulces, mientras mi primo solo cuatro. Le di los golpes a mi primo y a ella le dije que le daría muchas vueltas una vez ese día y me guardaría las demás para cuando me hiciera enojar. Con una malicia pura, de niño haciendo una broma, fuimos a su cuarto porque en la sala no había suficiente espacio y podíamos tirar algo, le pregunté si estaba lista y ella dijo que sí. La tomé de la cintura y la levanté, ya que como dije, ella siempre ha sido muy pequeña por lo que cargarla era facilísimo y comencé a girar lo más rápido que pude. Ahí fue cuando mi inocencia hacia ella se transformó en un enfermo gusto… Al levantarla por la cintura, su remera se levantó un poco y me dejó ver su abdomen. Lo tenía divino, super delgada y con una piel de terciopelo, eso me generó una pequeña cosquilla, pero conforme giraba sin parar, no solo fue su remera la que subía, también mis manos se resbalaban junto con su blusa y terminaban cada vez más arriba. Cada centímetro más de su abdomen me ponía más y más nervioso pero claramente sabía que me estaba encantando verla. Su blusa y mis manos quedaron lo más arriba posible, su estómago completamente expuesto y mis manos debajo de sus axilas pero rápidamente me di cuenta de que mientras sus tetas no estaban expuestas, mis pulgares estaban en contacto ...