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Cumpliendo mis fantasías FemDom con una Dómina pro
Fecha: 26/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Mariodulce, Fuente: TodoRelatos
... acuoso en mi ano. Surtió efecto de inmediato y evacué en el barreño. Ella me limpió bien con una toalla de papel, echó toda aquella mezcla de líquido y heces por el retrete y volvió para empezar con la penetración. Primero estuvo hurgándome y penetrando mi hoyito casi virgen con un dedo, tan habilidoso como sus pies, luego con dos, los movía en círculos y los hundía como si fuera un pene. Empecé a agitarme y a gemir de placer y ella me decía: “Así, putita, disfruta. Sacó los dedos un momento y volví a sentirlos esparciendo dentro algún tipo de sustancia lubricante. “Atención, putita, empieza la fiesta. Tómala toda”. Respiré hondo y me preparé. Sentí la presión de la cabeza del dildo pugnando por abrir mi cerrado ano y enseguida cómo lo conseguía y cómo aquella barra flexible y suave y a la vez con la suficiente dureza invadía mi cueva. Chillé de dolor, aquello me estaba partiendo en dos. Ella me acarició con cariño y me susurró: “tranquilo, aguanta un poco hasta que tu culo se acostumbre”. Pasado medio minuto o cosa así, empezó a moverse de nuevo y a empujar con un movimiento fuerte y rítmico de caderas, follándome con ganas. La fricción de aquella polla larga y gruesa contra las paredes de mi esfínter era enloquecedora e infinitamente más morbosa de lo que había imaginado. Gemía y gemía y pedía más, ella me follaba con violencia e incluso me mordió cerca del cuello como una leona. No podía más e intenté restregar mi polla enardecida como nunca contra el colchón, ...
... follarme la cama y acabar, pero ella me lo impidió agarrándome mis genitales con una de sus garras y apretando. Entonces sentí un repentino vacío por detrás. Solté un quejido de protesta y supliqué que siguiera, pero Ama Andrea me respondió con una voz firme y dominante que ella era la que mandaba allí y que había decidido torturarme dejándome a medias. Me derrumbé sollozante pero aceptando la situación. Ella me cogió con dulzura y me condujo al cuarto de baño para el acto final. Me tumbé sobre la bañera y esperé ansioso, con el corazón retumbando en mi pecho. Se desprendió sensualmente del sujetador y las bragas y pude contemplarla por fin en toda su espléndida desnudez. Se subió a los bordes de la bañera, sujetándose a una especie de tirador fijado en la pared, se concentró y se relajó. Un chorro de líquido dorado surgió con fuerza de entre sus muslos, describiendo un hermoso arco en el aire, y comenzó a regarme las piernas, el pene y los huevos, el pecho, hasta llegar a la cara. Abrí un poco la boca y saqué la lengua y saboreé algunas gotas de aquel líquido preciado, acre y salado. Le supliqué que me permitiera acabar y ella por fin me lo concedió. Agarré mi polla y empecé a machacármela como un desesperado, acabando a los pocos segundos en una increíble explosión de placer como nunca antes había sentido mientras caía sobre mí los últimos restos de su lluvia dorada. La bella desconocida con la que acababa de compartir algo tan íntimo durante una hora salió del baño, ...