1. Reencuentro con Sneider - Part IV


    Fecha: 26/06/2026, Categorías: Gays Autor: curioso15, Fuente: TodoRelatos

    ... con él, cada vez. Tantos años de descubrir quién era creo que me había dado algo más valioso. Había descubierto quién era yo. Eso es algo que no todos pueden darte. En mi entrega había descubierto quién era yo. Y ahora quería serlo, con Sneider. Con mi cabeza aún en su mano, comenzó a acercarme pausadamente a su verga la cual empecé a oler con devoción. Ese olor. Hace unos años lo había descubierto pero ahora era nuestro. Existía en mi memoria y en este cuarto, era real. Su vello en mi nariz, la base de su verga, sus testículos carnosos y rugosos. Sí, era mi lugar. Mi lugar feliz. Empecé a sacar mi lengua para devorar ese huevos que me hacían sentir un corrientazo por todo el cuerpo. Mientras lo hacía podía sentir de nuevo como me escupía la cara. Estaba ahí, arrodillado y humillado mientras trataba de satisfacer los deseos de su verga mientras él me humillaba cada vez más. Pero no quería que parara, quería seguir hasta que me convirtiera solo en un objeto que él usara para el placer. Empezó a darme unos vergazos en la cara que ya estaba bastante húmeda. Intentaba pronunciar palabra pero ante cada intento su miembro se posaba fuertemente entre mis labios. Entre golpe y golpe Sneider escupía de nuevo haciendo que mi cara estuviera más llena de fluidos, hasta que empecé a escurrir. Empezó a meterme un dedo en la boca llegando a mi garganta. Me dieron arcadas que no pude contener.
    
    -¿Qué pasa, perra? ¿Ah? – dijo mientras mis ojos lagrimeaban - ¿No que querías esta verga? ...
    ... Entonces, demuéstralo.
    
    Volvió a meter no uno sino dos dedos intentando masturbar mi garganta. No estaba acostumbrado a meter más que la verga de Sneider en mi boca, pero esto me estaba costando trabajo, la saliva rebozaba por las comisuras de mi boca dejando mi pecho y cuello empapados. Sneider parecía no querer parar y ante mi notable falta de práctica me tomó del pelo y me llevó al baño. Al llegar, me tiró al piso cerca a la ducha y cerró la puerta con fuerza.
    
    -De rodillas, zorra – dijo mientras se quitaba la sudadera que tenía puesta y se quedaba únicamente en esos boxers amarillos.
    
    Corrí a hacer lo que me ordenaba. Se acercó a mi mientras yo trataba de mantenerme firme de rodillas. Esas arcadas me habían hecho entorpecer un poco.
    
    -Si voy a tener una perra, quiero que sea la más habilidosa con la boca. Así que considera este tu entrenamiento para lograrlo.
    
    Procedió a meterme dos dedos directo en la garganta y empecé a sentir como mis ojos comenzaban a lagrimear nuevamente. Hacía bastante presión contra mi garganta, su fuerte brazo empujaba sus dedos muy adentro de mí, como si quisiera llegar directo a mi estómago. Empecé a toser mientras más saliva salía por mi boca y sacó sus dedos. Escupí en el suelo cuando siento una bofetada que me tomaba por sorpresa.
    
    -Eso es lo que debemos eliminar. No quiero a un marica que no pueda tragar con facilidad. Pero ya iremos avanzando de a poco. Ahora, muéstrame tu coño.
    
    Procedí a darme la vuelta y abrirme mis nalgas para ...
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