-
Reencuentro con Sneider - Part IV
Fecha: 26/06/2026, Categorías: Gays Autor: curioso15, Fuente: TodoRelatos
Hace mucho no escribía por aquí. Pero eso no significa que los haya olvidado. Tomé un breve break pero continuamos trayendo la historia de Sneider y Camilo. Esta vez enfrentando decisiones de las que aún no están seguro. Pero claro, los momentos de pasión no pueden detenerse a pesar de la tensión. Espero que les gutes. Al llegar al hotel, me acerqué a la ducha. Estaba todo empapado, de sudor y orina de Sneider, así que quería refrescarme un poco. Al quitarme la ropa me vi al espejo. Sentía mi cuerpo, me parecía tan frágil pero a la vez, amado. Sneider me producía aquello. Pero no sabía hasta qué punto nuestra pasión, deseo y vida pública iban a chocar. Sneider tenía un punto: no estaba seguro de que la decisión que iba a tomar era la correcta. Solo sentía que era lo que quería. Pero al tiempo, estaba dejando al lado algo que me parecía mío. Aunque un poco irreal para mi contexto, me pertenecía, se sentía familiar. El agua tibia tocaba mi cuerpo y sentía como no solo lavaba mi piel sino mi culpa. Mi cara hinchada por las lágrimas se sintió mucho más fresca al pasar mis dedos y limpiarme con el jabón. Pensaba, que me gustaría tener varias vidas para en cada una tomar decisiones diferentes. Una en la que seguía mi instinto y seguía mis sueños mudándome a una ciudad nueva, tomando todo por lo que luché; pero también, una vida donde me quedara con Sneider… ¿cuándo ambos deseos podrán coincidir? Al terminar de ducharme, Sneider entró. Su cabello desenfadado, su piel húmeda, ...
... me encantaba tenerlo cerca. Se empezó a quitar la ropa y podía observar su abdomen marcado en conjunto con unas axilas pobladas. Su olor. Estar en su presencia es una escena que ya podría describir sin fallar. Me fui a vestir y luego a la cama. Ya empezaba a anochecer cuando escuché su voz desde atrás. -¿Quieres que pidamos algo de comer? – dijo Sneider con el cabello húmedo aún. -Sí, creo que ya tengo algo de hambre. -Creo que McDonalds estará bien, por ahora. Tomó el teléfono e hizo la orden. Su voz siempre me había parecido algo aguda pero con el tiempo se volvería una voz amable y firme. Nos acostamos en la cama mientras esperábamos la comida. Prendimos la tv para ver una película mientras sentía unos brazos fuertes abrazándome. Sus manos, anchas, me rodeaban los bordes del cuerpo mientras hundía mi cabeza ente su cuello. Su pelo lacio me cubría parte de la cara. Me gustaba estar acá, entre sus brazos, con el frío de la ciudad. A veces sentía que era demasiado bueno para ser verdad. Que estaba viviendo algo que no se le tiene permitido a los de mi clase. Pero igual me permitía sentirlo. ¿Por qué no puede durar más? Tenía que ser arruinado porque no me correspondía. -No sé cómo nació este sentimiento – me dijo Sneider – pero sé que es real. No quiero soltarlo. Estrechó sus labios contra los míos. Una vez más mi cara se hundía en su cuello para sentir sus labios pasar por la parte superior de mi espalda. -También quiero que esto dure más, pero no creo ...