-
Presa escurridiza - Cap 1
Fecha: 27/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... ti?” Kimberley miró a su alrededor antes de contestar. No era el mismo sitio del año anterior. El suelo no era tan montañoso, y la mayoría de los árboles eran de madera dura, no pinos. Tampoco era el mismo acuerdo que el año anterior. Se preguntó que tipo de organización estaría tras semejantes “paquetes turísticos”. “No, no me lo pido para mí,” contestó. “No me haría ningún bien. No tendremos absolutamente nada que decir respecto a quién nos tenga, o lo que nos hagan una vez que nos tengan. Ya lo sabes.” “Estaba bromeando.” Bárbara se encogió de hombros. “¿Cuánto más tenemos que andar todavía?” “No mucho,” Kimberley agitó la cabeza. “Llegaremos a ese sitio… ¿cómo se llamaba?” “Gordburg,” aportó Bárbara. “Eso, Gordburg. Bien, llegaremos a esa población antes de la caída del sol. Nos registramos allí esta noche, tomamos una buena comida caliente y pasamos una buena noche durmiendo en una cama de verdad. Mañana empieza el juego.” “Será interesante,” dijo Bárbara. No parecía muy convencida. Kimberley se rió. “¿También tú tienes segundas intenciones?” “Segundas intenciones, terceras intenciones… pero sigo adelante,” replicó Bárbara. “Las montañas rusas todavía me dan un miedo del carajo a veces, pero sigo montándome en ellas.” Kimberley asintió. “Por las montañas rusas.” Levantó la cantimplora a modo de brindis. (N. del T.: hasta este punto este capítulo repite exactamente, con la única diferencia de que la población citada era Gorburg en lugar ...
... de Gordburg, el Epílogo de otra obra de este autor, “Presa Hembra” o “Female Prey” lo que indica que se trata de una continuación de esa novela). Bárbara hizo sonar solícita su cantimplora contra la de Kimberley con una sonrisa. “¿En qué nos estamos metiendo?” “Mi amiga muy querida, nos estamos metiendo en nuestras fantasías. Todo el mundo las tiene, pero, ¿cuántos van tan lejos como nosotras para hacerlas realidad?” Bárbara se rió con frialdad. “Apostaría que muchos más de los que vuelven a probar, como nosotras. Tengo que decírtelo, ¡después de la primera vez juré que nunca volvería a hacerlo!” “¡Y aún así me convenciste para que lo probara yo!” Kimberley la miró con rabia fingida. “¡Pero, gracias!” “¡Eh!... Estás aquí otra vez, y esta vez eres tú la que me ha convencido. Creo que estamos en paz, Kim.” “Ummm… puede ser.” Kimberley se encogió de hombros, sonriendo. ‘Y puede ser que no tanto,’ pensó para sí misma. Se levantó, estirándose hasta donde le permitían los límites de su mochila. “Vamos, Barbie. Quiero un baño caliente y una comida caliente y solo podemos conseguirlos en la ciudad. Nos estás retrasando.” Bárbara se levantó con un gruñido exagerado. “Adelante, adelante,” ondeó la mano hacia Kimberley. “Intentaré mantener el ritmo.” “Solo tienes que recordar,” Kimberley se volvió para mirarla por encima del hombro mientras empezaba a recorrer de nuevo el sendero, “baños calientes y comidas calientes.” Ahora hacían mejores tiempos. Tal vez los ...