1. Comencé primero vistiéndome de mujer, luego me masturbé, y posteriormente le di el culo al jardinero.


    Fecha: 28/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... invité a sentarse en las sillas del jardín, y comenzamos a chalar, de cosas sin importancia, hasta que él me hizo saber que era viudo, y prácticamente me dijo que llevaba mucho tiempo sin acostarse con una mujer. El escuchar sus palabras me hizo sentir algo de miedo y vergüenza, y a la vez un deseo intenso de que me hiciera suya, prácticamente de que me violase. Durante la conversación en más de una ocasión, me comentó lo mucho que yo le recordaba a su difunta mujer, mi manera de caminar, mi forma de hablar y hasta en el vestir según él yo era el vivo retrato de su difunta esposa. Yo a medida que seguíamos charlando, haciéndome la tonta, supuestamente me levante de la silla para ponerme a ver detalladamente unas flores que tengo en esa parte del patio, y sin cuidarme mucho, dándole la espalda a él, me doble para recoger una de esas flores, por lo que sin querer dejé que viera mis nalgas apenas cubiertas por la pequeña falda del vestido que estaba usando en esos momentos. Sentí nuevamente su vista clavada en mi culo, pero yo seguí actuando como si no me hubiera dado cuenta de lo que estaba haciendo. Cuando de momento sentí sus gruesas manos agarrándome por las caderas, y casi sentí que me desmayaba de la emoción. Yo me quedé paralizada, y más paralizada me quedé cuando sus gruesos dedos, me medio bajaron los pantis, dejando el hueco de mi culito a su entera disposición, casi de inmediato sentí su grueso miembro que presionaba contra mi esfínter, el dolor de la penetración no ...
    ... se hizo esperar, hasta el maquillaje se me corrió de las muchas lágrimas que derramé en ese momento. A medida que comenzó a sacar y meter su miembro dentro de mi cuerpo, comencé a sentirme como mi ex mujer, engañándome con alguno de sus tantos amantes, y disfrutar poco a poco, de estar entre sus fuertes brazos, de cómo me apretaba contra su cuerpo, y su boca buscaba la mía para besarla. Yo comencé a mover mi culo, de lado a lado, hasta que Luis de momento me dijo. “Mamacita, no te molesta si te la agarró”, en ese instante, no me cagué porque tenía toda su verga dentro de mi culo, aparte de su verga me entró un pánico tremendo, se iba a dar cuenta de que no era en realidad la mujer que él creía que yo era. Sentí como sus dedos lentamente se fueron deslizando sobre la piel de mis muslos, hasta que ya en cosa de milésimas de segundo, me tocaría entre las piernas y se daría cuenta de mi engaño. Pero era a la vez tanto el placer que estaba sintiendo que la verdad no me preocupé por la paliza que me esperaba. Cuando sus dedos finalmente tocaron mi miembro, hubo un silencio sepulcral, yo estaba resignado a que fuera lo que Dios quisiera. Pero de momento, su mano me agarró mi miembro, y al tiempo que continuaba clavándome su enorme verga, comenzó a masturbarme, yo quedé loca, y sin idea, a mi amante por lo visto no le importaba ese pequeño detalle. Con mayor fuerza me apretaba, contra su cuerpo en medio del patio, dándome una sensación de seguridad nunca antes sentida por mí. Por un ...