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Esposa católica sometida por el cartel (Cap VI)
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... empleados… Quizás el más repugnante de todos, pero posiblemente sería el más dotado. Porque ese cerdo, me estaba transportando al nirvana del placer. De repente, noté como ese hombre aceleraba prácticamente esa follada y su polla, se endurecía aún más, sabía que se iba a correr de un instante a otro y observé como su jefe le hacía un gesto, y tirando de mi pelo, me obligó a agacharme, y colocar mi cara frente a su miembro. -Escúchame, zorra, se va a correr en tu cara… - Sin pensarlo, me eché a la boca esa enorme barra de carne caliente, extra grande, y muy venenosa. Y comencé a lamer con mi lengua, era como si devorase un polo cálido, como si quisiese sacar de aquella barra de carne, las mil y una sensaciones que ella me había regalado anteriormente. Así estuve, al menos durante 30 segundos, hasta que, finalmente, notando como palpitaba violentamente, comenzó a lanzarme enormes regueros de esperma sobre mi cara, sobre mis ojos, y toda la plantilla estaba colocada en la misma puerta de la oficina, observando como todos, se deleitaban con los chorros estrellados de semen, que Chocaban, violentamente contra mi cara y mi pelo, y yo los recibía de la manera más sumisa, vergonzosa, y adictiva. Y mi marido, mientras se masturbaba, podía observar su expresión completamente excitada… Era como si estuviese ante otro hombre distinto, ante un nuevo marido, que había descubierto otro mundo de placer… Su mirada, completamente desencajada, su pene, que ya ...
... era lo suficientemente grande, estaba súper excitado, y su manera frenética de masturbarse, definían a las claras que ese hombre estaba tan excitado, como cuando me follaba de la manera más violenta. Entonces, Edwin volvió a levantarse, y agarrándome del pelo, me levantó hacia arriba, y yo observé como ese individuo, volvía a sentarse cerca de mi marido, su jefe me agarró en vilo y me sentó sobre la mesa, dejando mi culo y mis piernas, casi en el borde de esta, y vi como su enorme pollón, comenzaba a acariciar mis labios vaginales nuevamente, acariciándolos, dando golpecitos en mi clítoris, escupiendo sobre mi vagina, y volviendo a acariciar con su glande mi raja hasta que volvió a introducirla de un solo golpe, fuerte e inmisericorde… Y en ese momento, el jefe de mi marido, comenzó a follarme fuerte, enérgicamente, violentamente, como si me hubiese castigado por haber gemido con el compañero de mi marido… Desde mi nueva posición, podía observar como todos, se habían arremolinado en la puerta para observar cómo era follada violentamente por el jefe. Merino, el otro compañero de mi marido, se levantó y, acercándose a mí, desabrochó mi camisa y liberó mis senos del sujetador, y él se descubrió como un auténtico depravado, que comenzó a pellizcar mis pezones, de manera violenta, mientras abofeteaba mis senos fuertemente, luego abofeteaba mi cara, mientras me obligaba a sujetar su polla y masturbarla, Así nos mantuvimos durante al menos tres minutos, el jefe de mi ...