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Beso negro a mi vecina. Chupando un culo moreno
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: Ivan, Fuente: CuentoRelatos
... ojos, pero no salió nada. Me puso el ano en la boca y yo la abrí. Guiño el culo un par de veces más y a la tercera un pedo pasó directo de su culo a mi boca. El sabor era asqueroso pero increíble. En cuanto cesó el viento caliente, ella bajó el culo para asegurarse de que todo aquel pedo ahora era mío. Y volvió a restregarme el culo contra la cara. -Oh joder, es increíble ¿eh? Dios, que gustazo. Ahora prácticamente me estaba perreando la cara mientras yo podía sin seguir respirar y su culo sacudía mi nariz. Lo levanto y lo volvió a bajar varias veces para golpear mi cara. -Te gusta eh, joder claro que te gusta, es increíble. Ella metió su ojete dentro de mi boca y me ordenó que metiese la lengua, fuerte. Ella empezó a gemir mientras sacudía su culo ligeramente. Un poco después vi cómo se llevaba un dedo al clítoris. Ella giñaba el ano de vez en cuando quizá por puro placer. El olor a culo allí debajo era tan intenso que hasta mareaba un poco. Además, solo podía respirar por la nariz porque su culo estaba en mi boca. Las vistas eran insuperables. Juraría que hubo algún que otro pequeño pedo en aquel frenesí de placer que pasó desapercibido por sus gemidos, los míos y el sabor intenso. -Oh, joder, dios, ¡si! -Gemía ella Los gemidos aumentaros de volumen y frecuencia hasta que noté un líquido caliente en mi pecho que me sobresaltó ...
... un poco y ella levantó un poco el culo. Cuando el pis perdió fuerza algunas gotitas fueron a mi barbilla y pude observar su ano, abierto, marrón y precioso. Sus gemidos dieron paso a sollozos y cuando empezó un silencio breve, conmigo aun allí debajo, se metió un dedo en el ojete y me lo metió en la boca. Entonces se levantó. -Uff, joder, realmente te gustan los ojetes ¿eh? No supe responder y empecé a levantarme. -Te voy a ser sincero, hubo un momento en el que pensé que me cagaba del placer y ni por un momento me iba a quitar. No supe qué hacer con esa información, aunque sé que me masturbaría con aquello en el futuro. -¿Gracias? -dije, sin ser consciente de mis palabras. -Bien hecho chico, ahora sé que puedo contar contigo para que me chupes el culo. -¡Si! -grité- digo, si… -me arrepentí de aquel ímpetu, la breve falta de oxígeno, los nervios… tenía mucho que procesar. Pero tenía un sabor a culo en la boca que jamás olvidaría. -Vete, yo limpio, la próxima vez pondré un plástico o algo. Ah, y lávate la boca, ¡tienes un poco de… bueno ya lo verás en casa! Adiós. Chao. Me empujó fuera de su casa y cerró la puerta. Aquella noche no podría dormir ni lo más mínimo. Pero tenía un sabor a culo y a pedo que tenía que quitarme. Fui al baño a enjuagarme la boca y al mirarme en el espejo, tenía la comisura de los labios algo marrón…