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Las aventuras de Benito y su perro “Husme” VIII
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... mí y a Julia nos ha enseñado unos ejercicios que después de practicarlos un ratito nos han dejado totalmente sosegadas ¿Verdad Julia? -Vaya, vaya, con la amiga de la hija de Sara. – dijo Matilde con cierto cachondeo, ya que, aunque no lo había exteriorizado, si debía de haberse dado cuenta, al igual que Gracia y Benito, de que Bea algo tenía con sus hijas, y ese algo no parecía confesable por parte de sus retoñas – Así que Benito os ha dejado aplacadas y tranquilas, y si es como yo me imagino, seguro que os ha estimulado todos los músculos de vuestra anatomía, incluso los más recónditos. Voy a abrir a Mun que debe de estar llegando con las pizzas. -¿De qué conocéis vosotras a Bea? – pregunto Gloria a las dos hermanas cuando su madre se alejó lo suficiente para no oírla – Ya que es evidente que os conocéis. ¿Qué es lo que no os atrevéis a contarle a vuestra madre? -Joder madrina, es que nos da corte. – dijo Mariana bastante sofocada – Ya te contaremos cuando estemos a solas. -De eso nada, no voy a permitir que tengáis ningún tipo de secreto con Matilde. – dijo muy seria y en plan de pedagoga inquisitiva – Ya sabéis que, a vuestra madre, al igual que a vosotras dos, os quiero muchísimo, y no es bueno tener secretos con las personas que se quieren. Mientras cenamos vais a contar vosotras dos junto a Bea y Julia que coño es lo que os traéis entre manos. -Yo no tengo ni puta idea de lo que estás hablando. – dijo Julia que miraba asombrada a las dos hermanas y a su ...
... amiga y algo alarmada a Gracia y levantado su mano dijo – Yo hasta hoy no conocía ni a Mariana ni a Manuela, lo prometo. -No Julia no tiene nada que ver. – dijo Bea – Yo os lo cuento sin problema, y espero que Matilde no se cabree por lo que diga. En ese momento salían de la casa llegando al jardín, Matilde y Mun con las pizzas, presentado la primera a las demás a la guardia sustituta de Benito, que al conocerla ya todas, aunque fuese de vista solo la saludaron con la mano. Procedieron a sentarse mientras Mariana y Manuela ofrecían a los invitados que bebida preferían, si cola, zumo, vino o cerveza. Fue Julia, a la que la curiosidad la podía, la que una vez empezaron a comer rompió el hielo y ante la actitud cohibida de las dos hermanas, dijo: -Bueno, Bea nos va a explicar algo que por lo visto hasta ahora era un secreto, pero que va a dejar de serlo. ¿No es así? -Yo creo que lo mejor es decirlo sin dobleces, con claridad, sin temor y con la cabeza muy alta, sin vergüenza alguna. – empezó a decir con su natural desparpajo la pelirroja – Además, creo que vuestra madre algo se ha olido, ¿Verdad? -Si, es evidente que os conocéis de algo, y por ciertas capacidades olfativas que tanto yo como Gloria y por supuesto también su dueño conocemos, “husme” ha detectado que nada más ver a Bea vosotras os habéis puesto algo “sofocadas”. – dijo Matilde dirigiéndose a sus hijas a la vez que con las manos hacia el gesto de comillas al pronunciar “sofocadas” – Y sea lo que sea, ...