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Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 4)
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Hetero Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
Si has leído mis confidencias anteriores en “Profesora particular (6): Unos días de vacaciones (parte 3)”, sabrás que estoy pasando unos días en la playa con mis padres y sus amigos y familia. Hoy me he estado exhibiendo casi desnuda ante todos, con un bikini minúsculo que no tapa nada (bueno, es que en realidad es de niñita) y ha sido un éxito porque todos me han mirado y creo que les ha excitado un montón. Y a mí al saberme tan deseada. Manuel, el padre de mi alumno particular Fernando, me ha dicho que le gustaría follar conmigo toda la noche, pero ya le he contestado que no, que tengo novio y eso. Su cuñado Lucas y el hermano de este también me ha pedido que estemos juntos esta noche. Y ahora terminamos de cenar y cuando voy a los servicios a mear, los primos de Fernando me dicen que llevan todo el día empalmados mirándome. -Ya, es normal sois muy jóvenes. Vale, yo voy a mear. -Espera, es que nos duele el pene de la erección. -Bueno, eso es cosa vuestra. -¡Estamos muy excitados! ¡Te has estado exhibiendo todo el rato! -Mira, venimos contigo al lavabo y tú, ahora… -No, no ¿pero que decís? -Es que… -¡A ver, yo soy una señorita y no voy a entrar a unos váteres con dos chicos! Y menos en este restaurante tan elegante. -Ya, claro. Esther, le he contado a mi hermano que sí, que eres muy fina y elegante, pero que ayer te di porculo. Y que te gustó. -¡Jorge! ¿Pero por qué le contaste…? ¡Eso no se explica! -Pero, Esther, ¿es verdad que te la ...
... metió por detrás mi hermano? -Ay, Ángel, no sé… no… o sea… -¡Esther, y nuestro tío Marcos también te dio porculo! ¡Y luego eyaculó en tu cara mientras yo te enculaba! -Bueno, eso es cosa mía, va, que me meo. -Esther, esta noche vendremos a tu habitación mi hermano y yo y te la vamos a meter por el culo, ¿vale? -No, no, hoy no, quizá otro día. Bueno, si os portáis bien, quizá os la chupe un poco. -¡Vendremos darte porculo los dos! -Os digo que no, para nada. Si sois cariñosos y os portáis bien conmigo, quizá algún día os hago una mamada. Pero debéis ser amables y educados. Y tratarme como a una señorita. Voy a hacer pipí, que me meo. Entro a los servicios de señora. Veo que tengo las braguitas empapadas. Es que me imagino los penes erectos de los dos hermanos y me pongo muy cachonda. Pero esta noche no puedo dejarles venir, porque estaré con su padre o quizá con Manuel, no sé. Al final, la táctica del microbikini de niña ha resultado demasiado exitoso. Decido quitármelo porque me aprieta demasiado y me quedo solo con el vestidito. Espero que nadie mire por debajo de la mesa porque me lo vería todo. La gran sorpresa vino hace un rato, después de cenar, cuando andamos por el paseo al lado del mar. Se acercan Roque y Anselmo, el matrimonio gay, y me dicen: -Oye, Esther, mira, vamos a ir directos al grano. -¿Qué? ¿Pasa algo malo? -No, no, al contrario. Ayer estuvimos todo el día viendo como Bea, que es muy guapa… -empieza Anselmo. -… y sexy –dice ...