1. Esther. 51. Sevillana. Prólogo


    Fecha: 02/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MaduroPorAndalucia, Fuente: TodoRelatos

    ... nada de ropa, abierta de piernas y con esas caras de vicio que tienen las mujeres para calentar a los hombres, y yo, no me corte en decir lo guarra que era calentando a los jóvenes, porque estaba claro que esas fotos que me enviaba, no eran de ese momento, casualmente con su marido en casa.
    
    Uno es mayor y tiene experiencia, y sabe que, si una foto tiene luz solar, no se puede hacer a las 10 de la noche, jajaja, es de cajón. Pero para eso hay que observar muy bien en las fotos. La luz solar no es igual que la luz de una lámpara o de una bombilla.
    
    Y llega el día de quedar con esta mujer, Esther.
    
    Llega la hora en que quedamos.
    
    Yo estoy en mi vehículo, en el parking que habíamos concretado.
    
    Le digo incluso que coche tengo y de qué color, para que me vea ella.
    
    Esther me dice que coche tiene.
    
    Aunque nos habíamos mandado fotos la noche anterior en donde se veía nuestras caras, no es lo mismo que a las 4 de la tarde, que es de día y las mujeres suelen llevar gafas de sol.
    
    En cuanto ya nos vemos, sin salir de nuestros vehículos, le mando por el privado de Telegram un mensaje de voz, en donde le indico que me siga, y si en algún momento se pierde o se cuela otro vehículo, que me diga algo.
    
    Todo el trayecto vamos bien, ella detrás de mí.
    
    Cuando llegamos, no había nadie, con lo cual, es mejor.
    
    Aparcamos los vehículos.
    
    Salgo yo del mío y me voy a mi maletero, para sacar una bolsa deportiva.
    
    Ella sale de su coche y cierra, y entonces veo una preciosa ...
    ... rubia natural.
    
    La verdad es que me dan ganas de meter mi lengua dentro de su boca, pero donde tenemos los coches aparcados, no es el sitio donde vamos a echar el polvo, y suelen pasar otros coches circulando y también gente andando, por lo que me acerco a ella y le digo que me siga. Y eso hace.
    
    Vamos por un sendero con mucha vegetación y llegamos a un descampado que nadie nos puede ver, ya que está totalmente rodeado de árboles y de vegetación.
    
    Saco de mi bolsa deportiva, una toalla de verano, bien grande y me ayuda ella a expandir para poner en el suelo.
    
    Como ese pequeño descampado no corre nada de aire, sé que no se volará la toalla.
    
    Entonces, sin cortarme ni un pelo, me bajo la bragueta de mi pantalón y me saco la polla, ahora totalmente dormida.
    
    A las mujeres calientes, no hay que decir nada, ellas saben perfectamente que hacer, por lo que Esther, sin arrodillarse, pero en canclillas, se queda a la altura perfecta para que su boca se intente tragar mi rabo. Ahora se lo traga bien, porque lo tengo dormido, por lo que ella, con una sonrisa de mujer picara, empieza a hacer una muy buena mamada, mientras se agarra de mi culo.
    
    A mi me gusta comer coño mientras me hacen mamada, pero es que ahora mismo, lo de tumbarme mientras ella me está haciendo su garganta profunda, no es el momento, por lo que le dejo que se deleite todo lo que quiera, hasta que compruebe que no le entra del todo en su boca, por eso, dejo que esta mujer casada, juegue con su boca y mi ...
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