1. Compartiendo vibras con mi amiga


    Fecha: 03/07/2026, Categorías: Confesiones Autor: Fergie, Fuente: TodoRelatos

    ... piernas con las suyas, mientras buscaba detalles de su experiencia. No quiero reconstruir ese diálogo, porque fue muy íntimo, pero creo que estrechó los lazos con Laurita. Ella hablaba desde el clímax y yo desde la excitación, nos dijimos cosas calientes mientras yo me iba acercando más.
    
    Al final estábamos tan cerca que casi nos tocábamos. Esta tensión se rompió cuando nuestros labios coincidieron por segunda vez ese año. Le di un beso a Laurita, que correspondió con ganas, mientras mi mano acariciaba su mejilla. Y a pesar de que han pasado décadas desde eso, todavía me calienta pensar en ese momento en particular…
    
    Pero bueno, sigamos, jajajajaja. Durante ese beso, de manera semiconsciente, fui bajando mi mano, hasta deslizarla por dentro del calzón de mi amiga. Acaricié primero su trasero, pero luego descendí más y toqué por primera vez una vagina distinta a la mía. Estaba mojada y me sentí muy extraña al hacerlo, pero no me arrepentí. Laurita abrió mucho los ojos, supongo que tan sorprendida como yo de cómo había escalado la situación.
    
    Pero no me dejó explorar más, porque ella misma en ese instante tomó la iniciativa. Se giró un poco para colocarse sobre mí, y con una sonrisa perversilla me dijo“déjame a mi esta vez”. Yo asentí, por supuesto, y ella rápidamente me quitó la bermuda, ¡incluyendo la ropa interior!
    
    Las tornas se habían invertido y ahora Laurita deslizó sus dedos por sobre mi vagina, logrando erizar mis pelitos. Eso se sintió muy rico, pero lo mejor ...
    ... estaba por venir.
    
    Con su dedo índice exploró suavemente mi hendidura, hasta ingresar y mojar su primera falange. Yo estaba quieta, no me atrevía a hacer algo que la inhibiera, a pesar de que quería más acción. Ella me miraba con avidez, haciendo pequeños círculos alrededor de mi clítoris, por lo que iba aumentando mi excitación hasta hacerme gimotear…
    
    Mi amiga me tuvo así un par de minutos, más o menos, susurrándome algunas cochinadas al oído, hasta que finalmente se compadeció de mí y encendió el vibrador. Sólo con escuchar el ruidito del aparato me estremecí, abriendo más mis piernas y cubriendo mi rostro acalorado con mis manos.
    
    Ay, en ese momento Laurita comenzó a recorrer mis partes con el vibrador, al principio jugando con mis expectativas, pasando por mis muslos, o el ombligo, sin tocar la zona íntima. Pero poco a poco se fue acercando, hasta finalmente posicionarlo en las inmediaciones de mi botoncito hinchado…
    
    “Me gusta verte así, eres caliente y bien puta, Fergie” me decía mi amiga, sin razón, jajajaja, sólo por molestar y devolverme las bromas de antes, pero no me importaba, yo estaba en mi propio mundo de creciente erotismo, podía sentir las olas de placer radiando desde mi centro, de una forma mucho más intensa de lo que había logrado previamente a través de mis propios dedos. Quizás el vibrador era muy eficiente, pero en retrospectiva creo que fue lo morboso y nuevo de la situación lo que me provocó tantísimo.
    
    Me hubiese encantado seguir así por ...