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Mi hermana y yo somos descubiertos
Fecha: 04/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Super Caliente, Fuente: CuentoRelatos
... sacó el miembro apresuradamente porque quería darme una buena mamada como sólo ella lo sabe hacer, mejor que mi madre y mis otras hermanas. Mi pija ardiente salió del pantalón y comenzó por acariciarlo y masajearlo con sus manos. Tenía un buen rato y decidí acostarla sobre la parte de atrás del carro para cogerla. Apenas le toque su vulva está lo único que sentía era un humedad increíble, no aguanté más y la penetré como una fiera que hizo que gritara duro. Me movía con fuerza dentro de ella y los dos estábamos tan excitados, que no nos dimos cuenta que dos amigos que estaban en la Disco donde habíamos estado anteriormente, se habían acercado porque conocían mi carro y pensaron que mi hermana y yo platicábamos. La sorpresa fue tan grande que al darnos cuenta dejamos lo que estábamos haciendo para tratar de vestirnos, pero ya era tarde, ellos habían visto todo. Ya no se podía esconder más ese gran secreto. Nos bajamos del carro todo apenados y decidimos hablar con ellos. Mis amigos estaban impresionados por el espectáculo y yo le pedía que por favor no dijeran nada. Uno de ellos, Luis Alfonso, dijo lo que ustedes hacen es arrecho, no pensé nunca en eso, pero sin duda alguna es excitante. El otro, el más vago de los dos, José Antonio, quien me había contado algunas experiencias sexuales con dos de sus primas, se atrevió a decir “esto no se puede dejar pasar, esto vale real”. Yo como soy un hombre que cargo algo de efectivo, me ofrecí a darles dinero por sus ...
... silencios; pero José Antonio refutó diciendo, no es dinero lo que realmente quiero, sino a tu hermana, sino yo hablo. Estábamos en sus manos bajo su vil chantaje. Mi hermana lloraba y la vez decía que íbamos hacer al respecto. Yo le propuse que cualquier decisión que ella tuviera yo la iba apoyar. Ella entonces pensó un rato y dijo con una voz temblorosa, déjame hacerlo con ellos también, no hay más remedio. Yo le dije que no, pero ella dijo que no había marcha atrás. A José Antonio y Luis Alfonso, les di la noticia y alegres se desvistieron a millón porque querían comerse al manjar que era mi hermana. Vi cuando José Antonio agarró a mi hermana por su cabeza y la inclinó a su miembro para que se lo chupara, mi hermana sin chistar se lo metió en su boca y empezó a mamárselo, tal como les escribí antes, como sólo ella sabe hacerlo. José Antonio jadeaba de placer, mientras que Luis Alfonso se ocupaba de meterle sus dedos por su cuca. Mi hermana yacía allí bajo esos caníbales desesperados de sexo. Al rato vi cuando Luis Alfonso puso a mi hermana en cuatro patas, y sin mediar una palabra le hundió todo su respetable miembro en la cuca a mi hermana, quien dio un pequeño gemido de placer tal vez. Simultáneamente José Antonio la tenía ensartada por la boca gritando desaforadamente. Yo viendo todo tenía mi miembro erecto a punto de estallar. Luis Alfonso le daba duro y rápido, mi hermana ahora gemía con más fuerzas que antes. A los pocos minutos oí Luis Alfonso diciéndole a ...