1. Mi hermana y yo somos descubiertos


    Fecha: 04/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Super Caliente, Fuente: CuentoRelatos

    ... Carla, prepárate que estoy acabando… Ah, que rico, ahhh… esas eran sus palabras cuando acabó dentro de la cuca de mi hermana. Se lo sacó y allí cambió con José Antonio, quien sin perder un segundo se lo metió por su cuca. Este si es verdad que hizo gritar a mi hermana por sus movimientos. Yo no aguanté más y le pedí a Luis Alfonso que me diera un chance, cosa que hizo y se lo metí a mi hermana en la boca.
    
    José Antonio y al mismo tiempo le metía los dedos en el culo a Carla, se sacó el miembro de la cuca y de manera lenta se lo fue enterrando en el culo. Mi hermana estaba loca de placer. Yo me puse un condón y desde debajo de ella se lo metí por su cuca. Primera vez que mi hermana tenía tres miembros a su disposición. José Antonio por el culo, Luis Alfonso por la boca y yo por su cuca. Era algo increíble, pero cierto.
    
    Carla gritaba pidiendo más, ya no era la sumisa miedosa del principio. Intercambié con José Antonio y se lo metí por el culo también, y al rato terminó por metérselo Luis Alfonso por su agujero negro.
    
    Descansamos un buen ...
    ... rato y antes del amanecer repetimos la misma escena, pero esta vez fui yo quien inició todo.
    
    Era fantástico ver a mi hermana ensartada por sus tres huecos al mismo tiempo. Ella nunca había tenido una experiencia similar. Antes de irnos les pedí a José Antonio y a Luis Alfonso, que esto nadie debía saberlo y que era un compromiso, cosa que aceptaron pero que siguieron sacándole provecho con mi hermana los 15 días que estuvo en la ciudad donde resido.
    
    Todos los días la buscaban o José Antonio o sino Luis Alfonso, a veces los dos juntos para repetir la escena, y mi hermana aceptaba. Yo también en las noches aprovechaba para darle duro y comerme sus enormes tetas. Un día antes de marcharse fuimos a la casa de José Antonio y mientras que él le daba por la cuca yo se lo enterraba por su culo o viceversa.
    
    Mi hermana llegó a su casa y la recibió su marido, y al llegar me llamó al teléfono para decirme que me extrañaría y que ahora todo era distinto en su vida, que estaba con los pensamientos vivos, y que no sabía que iba a pasar con su nueva vida. 
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