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A mi marido le gustaba verme sometida a otros
Fecha: 04/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Khanine, Fuente: CuentoRelatos
... para lo que te sirve… Me la quité y se la tiré, mientras seguía gateando hacia ellos, ahora ya desnuda. -¿Ves lo puta que es? -Le dijo Mario a Matías -Ven putita, me dijo a mí, si quieres la toalla tendrás que obedecerme -Claro, le dije. Se acercaron a mí hasta que se quedaron muy cerca. Yo estaba de rodillas entre ellos dos. -Haznos una paja, me ordenó Mario. Les bajé el bañador y les saqué las pollas. La de Matías era más grande todavía que la de Mario. Empecé a acariciárselas a los dos a la vez, masajeándolas de arriba abajo mientras me decían toda clase de obscenidades. -¿Te gusta verdad puta? -Siii, contestaba yo. -Me encanta ver como se te mueven las tetas, me decía Matías. Hazme una paja con ellas. Me la empezó a restregar por los pezones, hasta que la metió entre mis dos tetas. Me las cogió y se empezó a masturbar con ellas hasta que se corrió salpicándome toda la cara de su leche. Casi a la vez también se corrió Mario, que me llenó la mano y la cara también. -¡toma la toalla, zorra, límpiate que esto no acaba más que empezar, me dijo Mario! Venga, vamos a la casa que tu marido ya habrá acabado. No me dieron la ropa interior así que me puse los pantalones y la blusa solo. Llevaba los botones del pantalón sin abrochar con lo que los pelos de mi coño asomaban por encima, y tampoco me dejaron abrocharme la blusa, solo hacerla un nudo en el ombligo, con lo que prácticamente se me veían las tetas si hacía cualquier movimiento. ...
... Caminábamos hacia la casa cuando llegó Juan que era el jefe de todos ellos. Un hombre algo más mayor, de unos 50 años, alto con una barriga prominente pero atractivo. Me lo presentaron y me dijo: -He oído hablar de ti, pero eres más guapa de lo que me habían dicho y mientras lo decía pasaba un dedo por mi escote, recorrió mis tetas hasta los pezones y luego lo metió por mi pantalón rozándome el vello del pubis Me cogió de la cintura y así fuimos caminando hacia el interior de la casa. En ese momento mi marido bajaba del piso de arriba. -Tienes una mujer muy guapa, Luis, le dijo Juan -Gracias señor, le contestó mi marido, poniéndose colorado, pero al verme con el pantalón y la blusa desabrochados, y a Matías y Mario, en bañador, con una camisa por encima sin abrochar, palideció. -Vamos a tomar algo dijo Mario, y nos condujo a un salón donde había unos sillones en los que nos sentamos. Mi marido sabía que los tres eran unos pervertidos e intuía lo que estaba pasando, pero no se atrevía a más. Al sentarnos, Juan me cogió de la cintura y me sentó en sus piernas. -Tú aquí conmigo, dijo, ¿no te importa verdad Luis? -No, balbuceó mi marido, mientras los tres se reían de él -¡Qué bonita eres! Volvió a decirme, mientras tocaba con descaro mis piernas y la parte interna de mis muslos. Además, creo que te va la marcha ¿no? Yo le contesté con una sonrisa melosa mientras sacaba la lengua y la pasaba por mis labios. Estaba cachondísima. La situación me estaba ...