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De sobrina a sumisa (parte 3)
Fecha: 06/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
Terminamos de coger con Ceci y nos tiramos uno junto al otro. Ella no paraba de acariciarme la pija y yo le pedí que bajara a lamerla. – “Si tio” y se fue a darme besitos y lamidas. “Me encanta tu pija ¿Puedo jugar con ella?”. – “Por supuesto. Chupala y lamela. Si hacés que se pare, te cojo otra vez” Sin dudar se puso a besarme, lamerme y chuparme hasta que logró pararla de nuevo. – “Ahora, ponete a caballito mío y metela en tu conchita”. Así hizo y mientras le agarraba los cachetes de la cola y le marcaba los movimientos que ella obedecía con gusto. Era un placer ver a esa hermosa pendeja cabalgando con mi pija dentro de ella y regalándome toda su calentura. Estuvo un rato largo hasta que empezó a moverse en forma más intensa, cerrar los ojos, jadear, apretarme los brazos con sus manos mientras le apretaba la cola o le daba chirlitos. – “Así, así. Cogeme así ¡¡más fuerte!!… te acabo tío, sentime” dijo mientras se tensaba curvándose hacia adelante y terminaba en un largo gemido entrecortado. Después se acostó sobre mí jadeando para recuperar el aire. Cuando pensé que estaba repuesta, la volví a levantar para hacerla cabalgar y volver a ponerme dura la pija. Después la hice levantar, me senté en una silla y la hice sentarse sobre mi, enfrentándome. En esa posición la penetré mientras la abrazaba, le besaba las tetas, la tomaba de las nalgas y la llevaba en un lento sube y baja. De vez en cuando le pegaba unos chirlitos y a cada uno respondía con un ...
... respingo y un gemido, abrazándose más a mí. Así estuvimos un tiempo y después la puse de pie y la cogí por atrás, ella apoyada en la pared y reclinada para que la pueda penetrar mejor. En esa posición volvió a acabar. La llevé a la cama, la puse en cucharita conmigo y la volvía penetrar así. Salí al rato de su conchita y empecé a jugarle en la puerta de su culito, despacio, apenas apoyando la pija y haciendo poca presión. Le pasé dos dedos llenos de saliva y con el anular empecé a tratar de abrirlo. Su culito se calentaba evidentemente con los masajes mientras la abrazaba y le daba besos en el cuello. Pero costaba meter el dedo en ese culito apretado. Volví a ponerle saliva y a acariciarlo y al rato mi dedo apenas había entrado hasta la mitad. Ceci jadeaba y me dejaba hacer, pero costaba dilatarlo. La puse boca abajo y empecé a lamerlo y meterle la lengua, jugarle con el dedo, volver a lamerlo. De a poco se iba aflojando, pero estaba lejos de que pueda penetrarlo con mi pija. – “Ceci, esperame que voy a buscar algo que ayude a poder disfrutarte la cola”. – “¿Estoy haciendo algo mal, tío?, preguntó preocupada. – “No mi cielo, a veces la primera vez cuesta, pero de a poco se va a aflojar. Y si hoy no se puede, otro día será” Fui a buscar aceite de oliva, un dildo anal y un vibrador pequeño. La volví a abrazar por atrás y empecé a pasarle aceite y jugarle con el dedo. El aceite facilitó que el dedo entre. Lo fui metiendo y sacando de a poco moviéndolo dentro de ella y ...