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De sobrina a sumisa (parte 3)
Fecha: 06/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
... Ceci jadeaba y se calentaba más. Le puse el dildo, que entró más fácil y lo moví mientras le aplicaba el vibrador. – “Ayyy, eso se siente lindo tío”. – “¿Te gusta que te juegue así?” – “Al principio hubo dolorcitos, pero enseguida me empezó a gustar. Pero quiero darte todo tío, mi colita también. Y eso último me gustó”. La hice poner boca arriba con las piernas abiertas y, mientras le iba acariciando la cola con el dildo, le besaba la conchita, le jugaba con el vibrador en el clítoris y sobre el dildo de su culito, mientras iba diciéndole que era una putita divina y que quería cogerla toda, que me encantaba su sexo, que quería tenerla en mi cama todas las noches desnuda para gozarla, lo cual la calentaba mucho, mientras el dildo cada vez entraba más profundo. – “¡¡Quiero tu pija en mi colita, tío!! Porfi”. Saqué el dildo, la puse boca abajo, le di unos cuantos chirlos bastante fuertes y le apoyé la punta de la pija en ese cerrado agujerito totalmente lubricado. – “Mordé la almohada putita, te voy a abrir esa colita para que la disfrutemos. Si duele mucho avisá”. – Si tío, te quiero dentro mío”, dijo y se aplastó contra la almohada. Con mucha paciencia, entró la cabecita y ella se tensó, gimió y me quedé quieto. – “¿Te duele?”. – “Un poquito, pero no importa. Cogeme toda, quiero ser tu putita entera”. – “Lo vas a ser, preciosa, pero sin dolor”. Y me quedé sobre ella apenas presionando, moviendo en círculos y hablándole al oído de lo ...
... linda putita que era y de las ganas que tenía de llenarle el culito con mi pija. Entre los masajes, su calentura, mis palabras y las ganas que tenía de abrirse a mí, de a poco fui entrando en esa cola apretadita hasta que estuve apoyado contra sus nalgas y allí me quedé quieto. – “Belleza, ya tenés toda la pija de tu tío dentro tuyo ¿te gusta?”. – “¡¡Mucho!! Te siento mucho tío.”. – Es que está muy apretadito tu culito. De a poco se va a aflojar y lo vamos a empezar a gozar los dos. Me encantaría acabarte ahí”. De a poco ella misma empezó a moverse, suave al principio, mientras sentía calentarse las paredes de su cola y se iba aflojando (aunque siempre me encantó lo apretadito que lo tiene hasta hoy) y un tiempo después, estaba bombeándole despacio la pija, entrando y saliendo de su cola mientras se abrazaba a la almohada y gemía casi sin parar. – “Cogeme toda tío, como a una puta. Abrime toda la cola para vos. Me encanta tu pija. Cogeme fuerte.”. Empecé a cogerla con rapidez y ella levantaba la cola para que pueda penetrarla hasta que gritó, mordió la almohada para ahogar su grito, volvió a tensarse mientras se aferraba a las sábanas y después cayó exhausta contra la cama mientras yo le disfrutaba su hermoso culito. – “¿Dónde querés la leche de tu tío? ¿Te inauguro el culito o querés tragarla? – “Donde quieras. Pero me encantaría que me acabes en la cola. Te quiero sentir”. – Ok. Te voy a coger fuerte”. Le puse una almohada bajo la cadera para ...