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Visitando una playa nudista - 3 Temática bisexual
Fecha: 07/07/2026, Categorías: Bisexuales Autor: secre, Fuente: TodoRelatos
... un matiz de desafío en su voz, como si ya conociera la respuesta y estuviera preparada para cualquier reacción tuya. Sin esperar una respuesta, se inclina hacia ti y te besa en los labios, un beso intenso y posesivo que te deja sin aliento. Sus labios son suaves pero firmes, y el contacto es eléctrico, enviando ondas de deseo a través de tu cuerpo. "Me gusta tu culito," susurra contra tus labios, su voz ronca y llena de promesa. "Y me gustaría probarlo." Sus palabras son una invitación, una oferta que no puedes ignorar. Mientras habla, sus manos se mueven con una maestría que solo viene con la experiencia, acariciando tus huevos con una precisión que te hace gemir. "Sabe como excitar a un hombre," piensas, "más sabe el demonio por anciano que por demonio." La sabiduría y la experiencia de la mujer son evidentes en cada toque, cada movimiento, cada palabra Comienzas a contestar, "Lo siento, pero no deseo probar esa..." pero tus palabras son silenciadas cuando la mujer te tapa la boca con la suya. El beso se intensifica, volviéndose húmedo y profundo, su lengua explorando tu boca con una urgencia que te deja sin aliento. El sabor del vino, rico y complejo, se mezcla con el sabor de sus labios, creando una sensación embriagadora. "Qué bien besa esta mujer," piensas, mientras tus pensamientos se desvanecen en un torbellino de deseo. Sus manos, hábiles y expertas, continúan acariciando tus huevos, enviando oleadas de placer a través de tu cuerpo. Sin darte ...
... cuenta, su marido, aún de rodillas, se ha colocado detrás de ti. Con movimientos suaves pero firmes, te separa las nalgas y comienza a lamerte, su lengua explorando un territorio que nunca antes habías permitido que nadie tocara. La sensación es completamente nueva, y te sorprende lo mucho que te está gustando. "Esto es nuevo para mi," piensas, "y me está encantando." La combinación de las caricias de la mujer y la atención de su marido te lleva a un estado de éxtasis, donde cada nervio de tu cuerpo está vivo y vibrando con anticipación. La mujer, con una sonrisa juguetona y un brillo desafiante en sus ojos, te propone un trato. "Te propongo un trato," dice, su voz llena de confianza y autoridad. "Vamos a pasar esta noche follando como conejos. Me vas a follar, a mí y al maricón de mi marido, si quieres. Te la vamos a comer a dos bocas." Hace una pausa, sus ojos fijos en los tuyos, asegurándose de que entiendes cada palabra. "Pero si aceptas," continúa, "al alba, te voy a follar el culito. Si te duele y no lo disfrutas, lo dejamos. Lo lamentaré, pero de acuerdo." La mujer se separa de ti, sirviéndose otra copa de vino con movimientos elegantes y seguros. Mientras tanto, su marido, aún de rodillas detrás de ti, continúa lamiéndote con dedicación, suavidad y cariño. Cada movimiento de su lengua es una promesa de placer, una exploración lenta y meticulosa que te mantiene al borde del éxtasis. "Si no te gusta este trato," añade la mujer, "vístete y te puedes ir ahora." ...