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Visitando una playa nudista - 3 Temática bisexual
Fecha: 07/07/2026, Categorías: Bisexuales Autor: secre, Fuente: TodoRelatos
... Su voz es firme, sin rastro de duda, dándote la libertad de elegir pero también dejándote claro que, si te quedas, estás aceptando todas las condiciones. Le contestas a la mujer con una mezcla de excitación y aceptación, "De acuerdo, admito. Lo estoy disfrutando como nunca." Tus palabras salen con una sinceridad que refleja el torbellino de emociones y sensaciones que estás experimentando. La mujer sonríe, satisfecha con tu respuesta. "Me alegro," dice, su voz llena de satisfacción y promesa. Luego, se dirige a su marido con un tono autoritario, "Perrito, llama por teléfono, encarga sushi para esta noche, y helados de postre." El marido, obedeciendo de inmediato, deja de lamerte y se levanta. Al hacerlo, te das cuenta de cómo se relame los labios, un gesto que te parece increíblemente erótico. Observas también cómo su jaula está goteando, una señal clara de su excitación y deseo. Mientras escuchas el sonido de marcar un móvil, la mujer te coge de la mano con firmeza y te lleva hacia la piscina. "Ven, machote, estaremos más a gusto en el agua," te dice, su voz invitante y segura. Salís al patio, completamente desnudos, y te dirigís hacia la piscina Durante un rato, os sumergís en la piscina, y el agua se convierte en un lienzo para vuestras exploraciones sensuales. Los tocamientos y roces se vuelven más intensos, cada caricia bajo el agua creando un rastro de deseo. Exploras cada centímetro de su cuerpo, tus manos deslizándose sobre su piel resbaladiza. ...
... Ella, con una audacia que te encanta, te da breves chupadas bajo el agua, sus labios y lengua creando una sensación indescriptible. Mientras tanto, tus dedos encuentran su camino hacia su coño, explorando y estimulando, haciendo que se estremezca de placer. "Sin miedo, méteme los dedos," te dice, su voz un susurro urgente bajo el agua. Y lo haces, tus dedos entrando en ella, moviéndose con una precisión que la hace gemir. El sonido de su placer se mezcla con el chapoteo del agua, creando una sinfonía erótica. Ella, a su vez, te acaricia los huevos con una maestría que te hace gemir. Sus dedos, suaves pero firmes, te llevan al borde del éxtasis. Cuando sales a la superficie, ella te muerde los pezones, un mordisco suave pero intenso, mientras juegas con su culito, explorando cada rincón con una dedicación que la hace gemir de nuevo. En un momento, mientras estás a punto de penetrarla, ella te pone un dedo en los labios, deteniéndote con un gesto firme pero sensual. "Aún no," te dice, su voz un susurro urgente. "Aguanta hasta después de cenar. Mi fuego cuesta de apagar, aguanta." Ella se sienta en el borde de la piscina, abriendo las piernas con una invitación clara y tentadora. "Comeme el coño," te ordena, su voz llena de confianza y deseo. Te quedas en el agua, la posición perfecta para saborearla como te ha pedido. Comienzas a lamerla, tus movimientos lentos y deliberados, explorando cada pliegue y rincón con una dedicación que la hace gemir. Tus labios y lengua ...