-
Descendiendo en la perversion: Fernando comienza a sentirse p3do.
Fecha: 08/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Byron6969, Fuente: SexoSinTabues30
... tío? el joven sacudió la cabeza alejando las malas ideas, “Por dios es un niño, Manuel es su tío” pensó, entendiendo que se trataba de un acto curioso del pequeño. – F: Porque se los quita, eso se puede – respondió ya tranquilo, quitando su mano de su pene. – L: ¡Guao! que espadota tan grandota – resopló con la boquita abierta de la impresión. Fernando sintió su corazón acelerar y sus mejillas tornarse de rojo. Nunca había rehuido la desnudez, pero el estar con un niño pequeño le incomodaba, sobre todo porque se podía mal interpretar y así acabar en una situación problemática. – F: Ya te dije, porque soy un adulto – respondió volviendo a taparse esta vez con la vestimenta. Lucas se acercó un paso más, sin apartar los ojos del cuerpo de Fernando, atrapado por la curiosidad que un niño pequeño presenta a esa edad. – L: Me ganaste, mi espada es chiquita, mira – comentó para rápidamente bajarse el pantaloncito y mostrarle al joven su pipicito duro como roca. Fernando se sorprendió al ver la erección del niño, y la naturalidad con la que se la enseñaba, eso y que no recordaba que a tan corta edad se pudiera tener una erección… sin duda le desconcertó. – F: Lucas, no hagas eso. – L: Quiero tener una espadota como tú… – F: Cuando crezcas se te pondrá como yo, pero ya guárdate eso. El joven se puso un short con rapidez intentando que el pequeño no viera su intimidad y después de subirle el pantaloncito, lo obligó a salir del lugar. Pronto Lucas se ...
... quedó dormido, exhausto por la diversión del día. Fernando lo cargó a su cuarto, reposó su cuerpecito en la cama y lo cubrió con su manta para protegerlo del aire acondicionado. Regresó a la sala sintiéndose terrible como en todo el día. Recogió los juguetes y luego subió a su cuarto. Apenas entró comenzó a desnudarse al tiempo que buscaba en su celular aquel perfil de pornografía. Ya desnudo, sujetó su verga e inició las caricias mientras se pedía a sí mismo entrar en erección, pero para su desgracia, no lo logró. – F: ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! – jadeó el joven con enojo – ¡Pero que me está pasando! El joven insistió por veinte minutos sin éxito ya que su pene no quería accionar a su placer, hasta que los flashbacks volvieron y las pulsaciones en su verga comenzaron a aparecer, dándole una señal, una que pedía a gritos aceptar que tenía que ver más. La intriga le consumía, el deseo de volver a ver las fotos se intensificó y cuando menos lo esperó, se encontraba frente al computador. – F: ¡No! – se regañó mientras bloqueaba con pánico la pantalla … pero la curiosidad le ganó. La encendió nuevamente y se fue rápidamente a la carpeta de fotos donde los niños eran abusados por adultos, y en cuestión de segundos la sangre llegó a su verga aumentando su tamaño y dureza. Fernando no lo podía creer, es como si su cuerpo reaccionara por sí solo, pidiéndole a gritos que dejara la moralidad de lado y disfrutara. Luchó varios minutos con valentía, pero al final del día ...