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Food & Sperm para mi chica
Fecha: 10/07/2026, Categorías: Confesiones Autor: El Manso Embravecido, Fuente: CuentoRelatos
Hace tres años me animé a hacer un curso de inglés. En clase intimé con mi compañera de pupitre. Se llama Vanesa y tiene 28 años. Mide 1,60 m y es muy delgada, casi escuálida. Lleva el pelo corto teñido de varios colores con un sexy flequillo y por el cuerpo le vi bastantes tatuajes de temática gótica. Yo, aunque le sacaba veinte años, le caí bien e hicimos buenas ligas. Al saber yo más inglés que ella (Vanesa en sus tiempos de estudiante había escogido francés), se apoyaba en mí para salir de algunos apuros con la lengua de Shakespeare. De vocabulario, ortografía y gramática inglesa Vanesa andaba muy floja. Fue la excusa perfecta para arrimarme más a ella. Tomando unos cafés en uno de los descansos de la clase me comentó que en sus redes sociales solía colgar videos en dónde exponía su opinión sobre cine, cómics, literatura y música. Al comprobar que a mí también me interesaban esos temas (que no era el típico hombre que solo habla de fútbol y coches), pues se animó a invitarme a ir a su casa y ver cómo grababa una de sus sesiones. Una semana después de su invitación, al salir del curso, me ofrecí a llevarla a su apartamento y ya de camino, que me enseñara su estudio de grabación. Ella aceptó encantada. Aquella tarde, Vanesa iba vestida con ropa sport: blusa blanca, pantalón vaquero muy ajustado marcando cachas y muslos, y tenis. En otras ocasiones va más en plan vampiresa. Ya en el interior de su apartamento, Vanesa se prepara para servirme una cerveza. ...
... Para ella se sirve una copa de anís. En una de las mesillas del salón observo que hay un ejemplar de “El Ser y la Nada” de Jean-Paul Sartre y otro ejemplar de “El Segundo Sexo” de Simone de Beauvoir. –Son mis filósofos preferidos. Me encantan sus obras y sus estilos de vida. Eran una pareja abierta en dónde no había sitio para celos y reproches. Mi interés por el Existencialismo fue el motivo de apuntarme en francés en Secundaria. Quería irme a vivir a París –comentó Vanesa. –¿Vives sola? –Ahora sí. Hace tres semanas que rompimos mi pareja y yo. Mi café con leche ya no sabe igual. –¿Y eso? –Yo siempre grabo mis videos con un capuchino al lado. Entre reseña y reseña cultural le voy pegando unos sorbos. –Claro, y el tomarlo en soledad le da un sabor más amargo, ¿no? –digo, ingenuamente. –No es eso. Lo que pasa es que la leche condensada la sacaba de los testículos de mi novio y ahora tengo que buscar a otro productor de lácteos para mi capuchino, ¿querrás serlo tú? Yo me quedé de piedra, no sabía qué contestar. Una vez superados los primeros segundos de estupefacción reacciono diciendo: –La verdad es que llevo siete días sin masturbarme. Debo tener una buena carga de esperma en la recámara. Así que, si quieres aprovecharla y que la vacíe en una taza, yo por mí encantado. –Así habla un Macho Ibérico Progresista. Siempre dispuesto a servir a una dama –suelta con desparpajo Vanesa y se echa unas risas. Pues manos a la obra. Vanesa saca de la alacena ...