-
Entre Tu Y Yo – Capítulo 2 – Primeros conflictos
Fecha: 11/07/2026, Categorías: Gays Autor: Francisco, Fuente: TodoRelatos
Hola chicos, si alguno de ustedes tiene experiencia redactando escenas +18 y le gustaría ayudarme a mejorar estas partes de la historia, pueden comunicarse conmigo directamente a mi correom francisco2992_@hotmail.com. Me encantaría contar con su apoyo para que mi historia sea aún más intensa y emocionante y para que puedan disfrutar ya que esta pagina es de erotismo pero no soy muy bueno con esas escena espero su ayuda para que vayan viendo escenas subidas y ahora a continuar con la historia. ------------------------------------------------------------------------------------- —¿Qué te pasa? ¿Por qué haces eso? —le pregunté, aún con el corazón latiendo con fuerza. —Lo siento… es que no me pude controlar —respondió Arturo, con una mezcla de culpa y nerviosismo—. Perdóname. —Pero no lo hagas de nuevo. Vamos, quiero hablar contigo afuera —le dije, tomando su brazo suavemente. —Bueno —aceptó, sin protestar. Sugey nos miró, curiosa: —¿A dónde van? —Ya venimos —contesté con una sonrisa. —Está bien —dijo ella, resignada. Salimos del aula, mientras Alejandro se acercaba a Sugey. Lo observé de reojo, tratando de adivinar qué querría. Más tarde, Sugey me contó la conversación que tuvo con él. —Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? —preguntó Alejandro. —Sí, dime —respondió Sugey, encogiéndose de hombros con gesto de desinterés. —Es que… ellos son novios, ¿verdad? —señaló a Arturo y a mí—. Los he visto muy juntos estos días. —¿Tú qué crees? ...
... —respondió Sugey con un leve guiño—. Yo creo que sí. Pero, ¿por qué preguntas? ¿Acaso estás celoso? —No, nada que ver. Yo tengo novia —dijo rápidamente, un poco incómodo. —Eso no quita que te pueda gustar un chico —replicó Sugey con naturalidad. —Yo no soy gay, ¿entiendes? Adiós —dijo Alejandro, alejándose con pasos apresurados. Mientras tanto, yo estaba afuera con Arturo, en medio del patio del colegio. —¿Por qué lo hiciste? —le pregunté, intentando mantener la calma—. No me digas que hablas de mí. —Pues sí… eres tú —confesó con un hilo de voz—. Te quiero. Me quedé sin palabras, atónito. —No sé qué decirte —murmuré, sin poder ocultar la sorpresa. —Solo quiero saber si podemos llegar a algo más que amigos —continuó, mirándome con sinceridad. —No lo sé… —respondí, dudando—. Tendría que pensarlo. No puedo darte una respuesta ahora, estoy muy confundido. —Está bien, no te preocupes. Solo avísame cuando estés seguro. —Gracias por entender —le sonreí, aunque mi corazón latía desenfrenado. —Bueno, debo irme… luego hablamos. Vamos a hacer el chisme del momento, adiós. —Adiós —respondí, despidiéndolo con la mano. El recreo llegó y, mientras algunos jugaban naipes o escuchaban música en el salón, Sugey se acercó y me contó algo que me hizo sentir un nudo en la garganta: Alejandro tenía novia. Y no era cualquier chica: era Andrea, la chica “fácil” que había estado con él. Lo vi entrar, tomándola de la mano. Al notar mi mirada, soltó a Andrea, pero ...