1. Compañeros - Capítulo 19: Yogurines


    Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... broma iban a dejar pasar esa oportunidad.
    
    Salieron del local liberal sin más dilación, despidiéndose con gestos de algunos voyeurs decepcionados que ya se relamían pensando en ver actuar a los tres jovencitos con esas mujeres. El portero les guiñó un ojo cómplice al verlos irse acompañados. Una vez en la calle, caminaron solo un par de bloques hasta llegar a un edificio de apartamentos turísticos modernos. Las mujeres lideraron el camino; los chicos las seguían de cerca, embriagados por el balanceo de esas caderas frente a ellos y por lo surrealista de la situación.
    
    —Chaval, esto es increíble —murmuró Jordi por lo bajo a Luis, mientras subían en el ascensor al quinto piso—. Ni en nuestras putas fantasías…
    
    Luis se limitó a sonreír y a darle una palmadita en la espalda. Arnau respiraba hondo intentando calmarse; se notaba que estaba a mil. Luis tampoco estaba mucho más sereno: llevaba todo el camino con la mano de Sofía agarrándolo de la cintura, sus uñas acariciándole la cadera a través de la tela, y eso lo tenía hirviendo de deseo.
    
    Entraron al apartamento: era amplio y bien decorado, con un salón diáfano donde dominaba un sofá esquinero de color beige, alfombra mullida y varias butacas. Apenas se cerró la puerta, Sofía tomó la iniciativa. Se giró hacia los chicos con una sonrisa peligrosa:
    
    —Bien, chicos… Aquí estamos. ¿Estáis nerviosos? —preguntó avanzando un paso hacia Luis. Patri y Eva se recostaron contra la pared junto a la puerta, mirando divertidas. Los ...
    ... tres chicos se reagruparon instintivamente frente a ellas. Era curioso: parecían bandos opuestos a punto de chocar, pero con la tensión sexual crepitando en el aire.
    
    —Un poco —admitió Arnau con sinceridad, rascándose la nuca.
    
    —Tranquilo, nosotras no mordemos… mucho —se rió Patri. Tenía los labios pintados de fucsia, y se mordisqueó uno mientras devoraba con la mirada a Arnau de arriba abajo.
    
    —Solo lo justo —agregó Eva con tono aterciopelado, deslizándose hacia Jordi y acariciándole el hombro por detrás. Jordi se estremeció.
    
    Sofía alzó la mano entonces, cual directora de orquesta. —Primero que nada… Fuera ropa. Queremos ver bien lo que habéis traído.
    
    Luis sintió un vuelco de excitación pura. Miró a sus amigos: durante un segundo dudaron, pero la determinación (y la lujuria) pesó más. Con las manos firmes, Luis se agarró el dobladillo de la camiseta y se la quitó de un tirón. A su lado, Jordi hizo lo mismo con su camisa y Arnau con su camiseta blanca. Los tres torsos jóvenes quedaron al descubierto: piel tersa, músculos marcados por la práctica deportiva, juventud en su esplendor.
    
    —Oh, wow… —exclamó Eva apreciativamente, llevándose un dedo a los labios. Sus ojos se pasearon por el six-pack de Luis, luego por los pectorales bien formados de Arnau (que tenía el cuerpo más robusto, digno de alguien que también se ejercitaba) y terminaron en el abdomen plano de Jordi, más delgado pero definido. Patri soltó un silbido de aprobación.
    
    —Estáis para comeros —dijo la ...
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