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Compañeros - Capítulo 19: Yogurines
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... descubiertos en cualquier momento añadía un fuego especial a cada caricia. Luis sacó sus dedos empapados de la vagina de Emily y los llevó a su boca, probando el jugo dulce de la chica mientras la miraba con deseo. Ella casi gime al ver ese gesto tan sucio; en respuesta, se arrodilló repentinamente en la hierba ante él. —Let me taste you… —pidió con voz ronca. Y sin esperar, abrió la boca y engulló la punta de la polla de Luis. —¡Joder! —exclamó él en un suspiro ahogado, agarrándose al tronco del árbol para no caer de espaldas por la oleada de placer. Los labios de Emily envolvían su glande con calor y humedad. Ella levantó la mirada, sosteniéndola en la de él de forma traviesa mientras se hundía más. Comenzó a chupar con destreza, metiendo y sacando la polla de su boca deliciosamente, salivando sin pudor. Luis no podía creer esa visión: aquella diosa escandinava de rodillas frente a él, chupándosela bajo las estrellas. Gimió bajo, llevando una mano a la cabeza de Emily, enredando los dedos en su pelo rubio sedoso. Ella entendió el mensaje y siguió, moviendo la cabeza rítmicamente. Cada vez que el glande golpeaba el fondo de su boca, hacía un ruidito húmedo que excitaba aún más a Luis. Emily usaba la lengua con maestría, presionándola contra la parte inferior de su miembro al subir, saboreándolo. Con la mano libre, le acarició los testículos, jugando suavemente con esas bolas llenas que pendían tensas. —Ohh… fuck, Emily… That feels so good… —masculló Luis ...
... entre dientes, incapaz de contenerse. Notaba las oleadas de placer subir por su bajo vientre. Quizá, si la dejaba seguir, correría el riesgo de correrse demasiado pronto. Y él quería follarla, necesitaba follarla. Con esfuerzo, retiró la cadera un poco. —Stop, stop… I want to fuck you —logró decir con la voz entrecortada. Emily sacó la polla de su boca con un último beso sonoro en la punta, saboreando la mezcla de saliva y líquido preseminal que brillaba en el glande. Se relamió y asintió con una sonrisa ansiosa. Luis rebuscó a tientas en la cartera que aún tenía en el bolsillo trasero bajado de su pantalón. Por suerte, siempre llevaba un condón. Con dedos temblorosos por la prisa, lo rasgó y desenrolló sobre su erección empapada de saliva. Emily, apoyada ya de pie otra vez contra el árbol, alzó una ceja impresionada. —Prepared, I see, —bromeó, pasando las manos por los hombros de él. —Better safe… —sonrió Luis antes de silenciarla con otro beso. Esta vez el beso fue hambriento pero breve; los dos jadeaban de anticipación. Emily agarró la base del pene envuelto en látex y lo colocó entre sus muslos, restregándolo por su abertura lubricada. —Mmm… put it in… —suplicó suavemente, alzando una pierna alrededor de la cadera de Luis para facilitar el acceso. Él sujetó esa misma pierna con su mano, sosteniéndola contra el tronco, y con la otra guía se abrió camino. La punta de su polla encontró la entrada caliente de Emily y empujó. Entró despacio primero, estirando las ...