-
Vacaciones junto a un cornudo
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Deverano2003, Fuente: TodoRelatos
... lo voy a impedir, yo solo pienso en bombear fuerte y descargar una buena carga de leche en su calidad panochita. Entre empujón y empujón giro un poco la cabeza, veo a Pedro sobre la otra cama observando como follamos. La expresión de su cara muestra que está encantado, que le gusta lo que está viendo. No sé cuánto tiempo lleva ahí mirando, el muy cabrón ha vuelto y me va a fastidiar el plan. ―¿qué haces aquí? ¿no ves que estamos ocupados?...¡anda…ve da dar una vuelta y vuelve más tarde!― le digo contrariado por la inoportuna interrupción He detenido mis embestidas, me alzo sobre mis brazos y lo miro desafiante. Pongo cara de pocos amigos para hacerle ver que es mejor que se vaya y nos deje terminar a nuestro aire. Martina pone sus manos sobre mis nalgas y me aprieta contra su cuerpo. ―Tú sigue…lo estabas haciendo muy bien. Si ese quiere mirar…que mire. A mi no me importa que se quede ahí mirando…lo que quiero yo es que me metas esa hermosa verga y me llenes mi conchita con tu leche―me dice separando las piernas aún más para que mi polla se clave bien a fondo. Me aprieta los glúteos aplastando mi cuerpo contra el suyo. Mueve las caderas para hacerme sentir que mi polla está bien acomodada entre sus pliegues vaginales ―Yo así no puedo continuar…me está cortando el rollo de mala manera― exclamo contrariado. No estoy acostumbrado a que me miren―respondo desconcertado por la situación. Aprovechando mi indecisión se escabulle de mi abrazo y se pone sobre la ...
... esquina de la cama a cuatro patas. Tengo su culo frente a mi. Lo mueve y me invita a tomarlo. Me sitúo detrás de ella. Solo tengo que acercarme un poco para que la punta de mi polla entre en contacto con su rajita. Empujo lentamente y se la voy metiendo toda. Está tan mojada que parece que mi polla es absorbida. Pedro ha desaparecido de mi ángulo de visión y tengo la sensación de que ya no está presente. Poco a poco voy tomando confianza y empujo con ganas contra ese soberano culo que permanece en pompa para mi. Pedro no se inmuta. Mira con interés las nalgas de Martina. Puede ver como mi polla está profundamente incrustada en su concha. La mujer gime reclamando mi atención, mueve lentamente sus caderas para envolver mejor mi polla en su interior y empieza a balancearse levemente adelante y atrás follando mi polla. ―No le hagas caso…tu sigue…si quiere mirar, déjale que mire―dice Martina antes de empezar a gemir como una autentica perrita en celo que demanda su dosis de polla y los empujones de un buen macho. —Sujétame más fuerte —me pide Martina al tiempo que da culadas hacia atrás —¿Te gusta así? —gruño aferrandome a la redondez de sus caderas e impulsando la cadera con fuerza hasta hacer que nuestros cuerpos choquen con violencia. Un gruñido escapa de la garganta de esa mujer hambrienta de polla. —¡Sí! ¡Sí! —exclama con la voz ronca y entrecorta—. ¡Qué gusto! ¡Me encanta…sigue…sigue! Todavía sigo algo confuso, nunca antes he follado con otro hombre ...