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Vacaciones junto a un cornudo
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Deverano2003, Fuente: TodoRelatos
... observandome, compartiendo con él los gemidos de ella y mis gruñidos, dejando que vea como mi polla entra y sale, como aparecen las gotas de sudor sobre mi piel y sobre todo, cómo mi instinto más primario se apodera de mis movimientos.. Por otra parte, la situación estimula mi morbo y el coño jugoso y ardiente de ella me invitan continuar con más ganas si cabe. ―Dame más…dame más duro…pareces una nenaza…como mi marido…¿es que no sabes dar mas fuerte?― me reclama al ver que sigo algo dubitativo por la presencia del tal Pedro. —Te gusta que nos miren mientras follamos ¿verdad?—le pregunto sin detener mis duras embestidas. —¡Joder tio, me vuelve loca, hostia! —gime ella con desesperación—Me gusta así…bien duro…que nuestros cuerpos golpean con fuerza…que se oiga como suena mi culo mojado al chocar con tus muslos. Lo necesito...¡Fóllame más fuerte, joder! Sus palabras me devuelven la confianza y voy aumentando la fuerza de mis embestidas. Cada impacto contra su culo produce una onda que recorre todo su cuerpo. Las tetas repican como dos campanas adelante y atrás, su cabello cubre y descubre su carita de rasgos redondeados y dulces de mujer con ligero sobrepeso. La cama cruje bajo la intensa embestida. Empiezo a sudar, no dejo de penetrarla con movimientos rítmicos y enérgicos. Cada golpe de mis caderas contra sus nalgas resuena en la habitación. Martina deja que su cuerpo balancee al ritmo de mis empujones… se deja mecer al ritmo que yo impongo. Solo son ...
... suyos los jadeos continuos y el movimiento de su cabeza. De vez en cuando se vuelve para mirarme de reojo y dar una mirada hacia donde está Pedro observando la escena.. —¡Así…así! ¡Aaaah! ¡Más! ¡No pares, cabrón! — me suplica entre gemido y gemido—¡Así…bien fuerte…es como me gusta! ¡Que se vea bien como un buen macho folla a su hembra!¡Otros debían aprender de ti! Tengo la impresión que a mi pareja le gusta tanto que la follada sea bien dura como que se vea con nitidez que ella lo está disfrutando mucho, que es así lo que más le agrada. Por mi parte solo puedo añadir que golpear su culo con mi cuerpo y meterla con tanta fuerza colma todos mis anhelos. ¡Nunca había sentido algo así! ¡Me siento como un verdadero semental cubriendo a la yegua más potente de la manada! —¡Me encanta tu polla! ¡Cómo me gusta! — grita entre empujón y empujón. Su cuerpo se estremece en un espasmo que parece recorrerla desde la nuca hasta los dedos de los pies. Arquea la espalda para acogerme mejor. Su culo queda bien en pompa. —¡Dale un azote en el culo! — pide Pedro a mi espalda. Me molesta que se entrometa en la apoteósica follada que le estoy dando a Martina y al mismo tiempo me muestra un camino que no había imaginado. Le propino una fuerte palmada en la nalga que resuena en toda la habitación. Ella gime dolorida y él exclama: —¡Así, así…otra vez, otra vez! Sin dejar de mover mis caderas le doy varias palmadas hasta enrojecer su nalga lo que hace que la mujer gima sin ...