1. La contadora madura (parte 3): Equipo casi completo


    Fecha: 18/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: ElmerVanHess, Fuente: CuentoRelatos

    El lunes llegue temprano a la oficina, tenía que preparar unas cosas la encuentro a Mariana.
    
    No sé si sería mi lascivia, pero la vi como más maquillada, y traía un jean híper ajustado con unas botitas de taco. Solía venir en zapatillas, poco maquillaje, más austera, casual.
    
    – Buen día contador, como esta
    
    Se acercó y me dio un beso en la comisura, se quedó apoyada en mi escritorio, sacando la cola para afuera, exhibiéndola. No era yo parecía como desafiante, provocadora.
    
    – Le puedo hacer una pregunta contador
    
    – Profesional o personal
    
    – Personal
    
    – Decime
    
    – Me conto un pajarito que el viernes anduvo de fiesta con alguien que conozco es así
    
    – Mmm… Puede ser mghhh…
    
    Termine de decir esto se abalanzo sobre mí y me beso, su lengua grande, jugosa se metía en mi boca y con su mano manoteaba mi pija.
    
    – Además, veo que la info que me pasaron es posta, tiene un caño ahí abajo. Esta tarde está libre. Iba a ir al gym, me compre una ropita nueva, pero me parece que es un poco zarpada, no sé, usted me podría dar una opinión de hombre cuando se van todas hoy. Por favor.
    
    Seguía apretando mi paquete a esta altura al mango
    
    – Por supuestommmgh…
    
    Una segunda embestida y se sentó sobre mi frente a mí, su lengua bajaba por mi cuello, iba a mi oreja
    
    – Depende lo que me diga voy o la cambio mmmm… Tiene tiempo para mi contador
    
    – Si claro, cuando se van las chicas quédate un rato, yo te pido que me ayudes a tildar, disimula y vas al bañogggh…
    
    Ahora ...
    ... cabalgaba un poco y volvió a besarme otra vez, había acomodado su conchita con el jean que parecía una segunda piel por lo apretado y finito, sobre mi pija, en eso sentimos el ascensor, venían las demás yeguas.
    
    – Dale, voy a protestar y quejarme para disimular, pero me quedo, chau potro
    
    Y paso su lengua desde mi cuello hasta mi oreja y me mordió el labio provocador.
    
    Así paso el día, las miradas provocadoras, mordidas de labios y roces al descuido para el resto, pero no para mí.
    
    – Marian, me ayudas a tildar los pagos así se los dejo para firmar
    
    – Ufff. Raúl, iba a ir al gym, bueno dale, dale, chau chicas
    
    Se fueron yendo, esperamos que se fueran al ascensor y bajaran. Me pareció que miraban como sabiendo, pero no me calenté.
    
    – Listo papi, se fueron las trolas, voy al baño y te muestro así me decís.
    
    Entro, al girar la llave no pude evitar excitarme muchísimo. Mi pija dura ya palpitaba que aquello era una excusa y que Mariana quería también su ración de pija. 5 minutos después giro la llave del baño y se entreabrió la puerta
    
    – Veni Raúl, ahí están las cámaras.
    
    El baño era espacioso, el de ellas, el mío más chico así que me saqué la corbata y me dirigí presto.
    
    La puerta entreabierta, entre, Mariana tenia puesto un top de lycra para mi uno o dos talles más chicos, las tetas pugnaban por escaparse mal, y abajo una mini calza corta que se perdía en su culo grande, macizo, dejando escapar ¾ de los cachetes, todo rosa con unas medias cortitas.
    
    – Te parece ...
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