1. La contadora madura (parte 3): Equipo casi completo


    Fecha: 18/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: ElmerVanHess, Fuente: CuentoRelatos

    ... secretos guardados ya va a verghhm…
    
    Se me trepo con los brazos del cuello, me enrosco las piernas alrededor de la cintura y se calzo mi pija con una precisión increíble. Caminé la distancia entre el baño y la cama cogiéndomela, cuando empecé a sentir algo extraño.
    
    – Lo notaste, el profe de yoga también me enseñó a controlar los músculos de la vagina ahora te voy a coger yo guacho
    
    Dicho esto, me tiro en la cama, me calzo un preservativo y se acomodó sobre mí, hizo un movimiento y se puso de rodillas. Así me comió la pija con su conchita y empezó a hacer unos movimientos de su vagina extraños, pero eran como si me chuparan con la pija y me masajeaba en su interior. Subía y bajaba, pero cuando subía me sostenía adentro de ella. La sensación era increíble, Mariana entrecerraba los ojos como en trance y gemía como loca. De pronto como que encontró la posición y sentí una presión increíble, como si me agarrara con dos dedos y me pajeara, Nunca había sentido esto, en cuestión de minutos mi pija estaba más al palo que al inicio de la tarde.
    
    Y Mariana que no paraba con el espectáculo de sus tetas bamboleantes. Me senté un poco para chuparlas y morderlas y sentí que mi pija entraba más aun en su vagina, sus labios eran un maremágnum de jugos increíble. Cuando se dejaba caer y entraba era como una lengua que lo envolvía y cuando se levantaba era como si tuviese dos dedos que tomaban la piel. Este movimiento debe haber durado unos 5’, a punto de acabar nuevamente Mariana se ...
    ... deja caer sobre mí, me lame la cara y se acerca al oído diciéndome.
    
    – Ni se te ocurra, quiero toda la leche en mi cola guacho, te gusto así en cuatro
    
    Al decir esto se irguió, se puso en cuatro exhibiéndome en todo su esplendor ese culo grande y sabroso.
    
    – Haceme lo que quieras
    
    Me arrodillé y empecé a jugar con mi lengua, concha y culo, dedos y lengua, Mariana se retorcía del placer, ahora era mi turno. De pronto la tomaba de los pelos o le metía los dedos en la boca y sentía su respiración, sus jadeos, sus gemidos que me volvían loco. Volví a tomar el gel y esta vez fue a mi pija erguida y dura y la penetre despacio para poder sentir cada centímetro de tu culo, una vez dentro lo fui sacando despacio y así entrando y saliendo, hasta que comencé a agarrar ritmo y ahí si la agarre de los pelos de la coleta y empecé un taladrar frenético, insaciable, dándole chirlos en su cola blanca, apretando sus cachetes, con sus pies me rozaba las pelotas y me enloquecía, una espalda hermosa, sus tetas de un lado para otro, pezones rozados, sabrosos, parados. Así la cogí otros cinco minutos, la turra hacia algo que me apretaba cuando sentía que venia.
    
    – Ahora si papi me vengo, dale, me vengo, acaba conmigo daleee… ah… ahh… ahhh
    
    Caí sobre ella que quedo acostada en la cama y así descargue 4 lechazos feroces en su culo, la turra seguía moviendo su interior no dejo caer una gota
    
    – Marian que polvazo HDP
    
    – Y todavía tenemos que ir a cambiar la calza eh, jajaja o decís que ...