-
De amigos a novios
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: crusnik2, Fuente: CuentoRelatos
Mi mejor amiga Carolina descubrió que su pareja la engañaba. Carolina es una chica de 32 años, 1.62 de altura, usa lentes redondos, cabello castaño oscuro, lacio y largo, delgada, pero de caderas anchas, tetas normales y respingonas. Es muy tierna y jovial, con un corazón de oro que lo da todo por ayudar a las personas que le importan. La conozco desde el colegio y luego nos encontramos en la universidad, aunque estudiábamos diferentes carreras. Igual nos encontrábamos para estudiar en la biblioteca. Ella me ayudaba con los cursos de letras y yo con los, de números. Nunca me animé a decirle nada por respeto a nuestra amistad. Incluso ella me aprobó y acompañó en mis citas cuando conseguí mis novias. Cuando ella consiguió a su novio ya luego de muchos años luego de la universidad, me presentó a su pareja y me invitó a su departamento cuando empezó a convivir con él. Ella me llamó entre lágrimas para contarme que lo descubrió en un bar con una chica con la que él trabajaba cuando él le dijo que llegaría tarde por una junta. Fui a su casa rápidamente, la encontré en bata, despeinada y llorando. A pesar de todo se veía hermosa. Platicamos mientras le ayudaba a empacar las cosas de su novio. Ella me abrazó y me besó. Carolina: ¿Si te quedas a dormir conmigo hoy? Yo: No es el momento. Estás vulnerable y no quiero aprovecharme. Carolina: Disculpa ¡Lo sé! Gracias por estar conmigo siempre. Salí pensativo y aunque sonrojado porque la chica de mis sueños me dio un ...
... beso. Pasaron varios días y la llamé. Yo: ¿Cómo estás? Carolina: ¡Bien, amiguito! Ya superando las cosas. ¡Mira! Te parecerá un tanto extraño, pero me siento insegura de tener el departamento solo. ¿No quisieras mudarte conmigo unas semanas? Como en las pijamadas que compartíamos en la primaria. Yo: ¡Sí! Pero con la condición de que te ayudo a pagar la renta. -Sabía que ella tenía problemas con la renta y aún le quedaban dos meses para que acabe su contrato. Carolina: ¡Gracias, amiguito! -Me dijo con una emotiva alegría. Me mudé a los días. De todas formas, quería buscar un nuevo lugar y mi contrato es por mes e iba a terminar en una semana. Los primeros días la pasamos hasta tarde conversando. A los dos meses ya había superado su ruptura. Un día trajo un vino diciendo: Carolina: Amiguito, brindemos. Yo: ¡Está bien! Pero no olvides que no tengo resistencia para el alcohol -dije entre -risas. Carolina: No te preocupes. Después de media botella de vino se me acercó y me dio un beso en los labios. Yo: Creo que se te subió el vino. – La llevé a su cuarto para que durmiese. A la mañana siguiente, me tomé una ducha temprano. La puerta se abrió. No estoy acostumbrado a echar seguro. No me preocupé, la mampara estaba cerrada. Luego ella corrió la mampara y entró. – ¡Amiguito, he esperado por esto mucho tiempo! Correspondí a sus besos y la abracé. Tuve una erección brutal y bajó su mirada para ver mi pene erecto. Sonrió complacida. La ...