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La Montura 3
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Birkin1990, Fuente: TodoRelatos
La Montura. Parte 3. El Regalo de bodas. El cajón de ébano escondido bajo el suelo del estudio solo se abre con dos llaves: una que lleva Teo colgada al cuello, otra la tenía Elara escondida en su joyero en un compartimiento secreto, un álbum de cuero negro sin título. Sus páginas contienen la noche que redefinió la palabra "familia" para los Zabaleta. Página 1: Gema (madre de Elara, 58 años), vestida con un corsé de ballenas que ceñía sus curvas maduras, máscara de yegua gris con detalles de plata. Molly (hermana menor, 22), delgada y nerviosa, máscara de potranca marrón oscuro, manos vendadas. Ambas arrodilladas a los pies de Elara, quien llevaba aún el vestido de novia rasgado en la entrepierna, su máscara negra de cuero brillando como una advertencia. Página 3: El Ritual de la Sangre Teo, de pie tras ellas, empuñaba un látigo trenzado de nueve colas. —¿Juráis que vuestra carne es mía?— Su voz no era pregunta, era decreto. Elara respondió por ellas, frotando su mejilla contra el raso blanco manchado de lodo: —Sí, Amo. Su sangre es tuya. Como la mía. Gema sollozó cuando el látigo dibujó la primera cruz en su espalda. Molly gimió al morder el suelo. Página 7: La Triple Monta En la cama nupcial deshecha: 1.Gema en cuatro, recibiendo a Teo por el anillo trasero mientras gemía el nombre de su difunto marido. 2.Molly de rodillas, ahogándose con él, sus lágrimas empapando las sábanas. 3.Elara montando la cara de su madre, obligándola a lamer su recién ...
... estrenado anillo matrimonial mientras gritaba: —¡Límpialo, yegua vieja! ¡Límpialo para tu amo! Teo gobernaba el trío como un director de orquesta sádico, cambiando de agujero, de yegua, de ritmo. Página 12: El Sello Final Amanece. Las tres mujeres yacen desmayadas en círculo, cabezas hacia el centro, nalgas marcadas con el mismo símbolo: T.Z quemado con hierro frío. Teo de pie sobre ellas, un pie en la cerviz de Gema, otro en el muslo abierto de Molly, la mano enterrada en el pelo de Elara. —Esto no se repite— susurraba la leyenda en tinta roja bajo la foto. —Algunos altares solo se consagran una vez. Elara hojea el álbum cada aniversario. No para recordar su boda. Sino para ver el instante en que su amo se volvió dios y ella, su sumisa, le ofrendó a su propia sangre en el altar del placer perverso. Y en el último plano del álbum, una nota escrita por Teo: "Gracias por el regalo definitivo, esposa: Hiciste de tu familia mi establo. Y a ti... mi primera yegua eterna." El cajón se cierra. La llave gira. Pero el olor a cuero, lágrimas y dominio jamás desaparece. … La propuesta llegó en sobres, sellados entregados tras el banquete nupcial. Dentro, no había invitación, sino instrucciones: 1.Vístanse de blanco. 2.Lleguen a la habitación a medianoche. 3.No pregunten. Gema (58 años, viuda) rompió el sobre con furia de madre ofendida: —¿Esto es una broma perversa, Elara? Pero en la ducha, mientras el jabón de rosas resbalaba por sus muslos que nadie ...