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Japón nos cambió la vida
Fecha: 22/07/2026, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos
A mis 22 años estaba obsesionado con la cultura japonesa, yo diría que la pasión por el manga y el anime me sumergió en esa obsesión por su cultura. Mi nombre es Franco y vivía con mi madre Andrea a unos 9000 km de Japón, para mí era un sueño poder viajar y vivir ahí. Vivía solo con mi madre, a mi padre no lo conocía, solo sabía su nombre, nos había abandonado después de dejar embarazada a mi madre. Ella pasaba de un trabajo a otro, siempre buscando un mejor empleo para poder mantenernos, su objetivo fue darme un estudio y pudo lograrlo. Me recibí como diseñador gráfico, cosa que a ella siempre le gusto, en cierta forma era una artista que vio en mí, cumplir su sueño. Siempre le dije que cuando me recibiera iría de viaje a Japón y que tal vez me radicará para trabajar en lo que me gustaba, mi madre no estaba de acuerdo y eso me torturaba, por eso decidí proponerle que me acompañe en unas vacaciones, tal vez de un mes o dos, para que, en mi caso, decidiera que hacer y en el de ella, despejarse de tanto trabajo y disfrutar de la vida. Al principio mi madre no quería saber nada del viaje y menos que vaya solo a Japón, después de días de discusión la fui convenciendo y se decidió a dejar el trabajo para pasar dos meses en Japón conmigo, me dijo que igual estaba cansada de ese trabajo, trabajaba en el sector ventas, en un local de ropa de mujer. Ella es realmente hermosa, su cuerpo tanto atrae a hombres como mujeres, estaba cansada del acoso constante de clientes y ...
... jefes, no merecía soportarlo solo por la necesidad de mantener un trabajo. No lo pensamos más y decidimos planear el viaje lo antes posible. Tanta era mi pasión por todo lo relacionado con Japón que sabía hablar muy bien el idioma, años leyendo todo tipo de manga o sea historietas japonesas, en su idioma original, hasta que tuve la idea de dibujar varias, al principio con una calidad aceptable, pero con el tiempo fui creando un estilo propio que muchos amigos japones reconocían, amigos que no conocía en persona solo por las redes, ellos me alentaban a ir a Japón y me aseguraban que podría trabajar con ellos en una de las tantas empresas de manga que existen en Japón. Y un día llegamos a Japón, a Tokio, a la populosa localidad de Akihabara, cuna del manga y el anime. Quedamos en encontrarnos con uno de mis amigos virtuales, Hiroki, me lo imaginaba más alto, pero supongo que tiene una altura promedio, hablaba muy bien inglés lo que facilitó comunicarse con mi madre, aunque parecía que tenía vergüenza de hablar con ella, eso sí, no podía alejar la mirada de su cuerpo. Hiroki fue de gran ayuda para nuestra estadía, tenía todo preparado, se encargó de elegirnos un lugar de alquiler para nuestra estadía, Japón es muy caro y la escasez lo encarece más, por esta razón fue muy importante que haya elegido el lugar por nosotros. Cargados de bolsos seguimos Hiroki por unos callejones angostos rodeados de edificios, nos detuvimos en uno cuya entrada estaba llena de afiches con ...