1. Una pajita deliciosa


    Fecha: 22/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Marco, Fuente: TodoRelatos

    En la tienda no podía conciliar el sueño, no hacía más que pensar en la barbaridad que habíamos hecho.
    
    -Joder, Borja. Si mi madre se entera que he sido yo, me mata. – dije muy asustado –
    
    -Calla y duerme. – respondió dándome la espalda –
    
    Pero me resultaba imposible hacerlo, no solo la habíamos coaccionado, sino que yo le había acariciado las tetas y el coño.
    
    Me metí en el saco intentando relajarme pero solo podía pensar en ella, su piel tersa y suave, sus turgentes pechos con pequeños pezones y sobre todo su sexo, ese tan húmedo y cálido que había tocado y penetrado con mis dedos.
    
    Me llevé los dedos a la nariz, estaban pringosos por sus flujos porque no había querido limpiarlos y el olor que desprendían me hizo meterlos entre mis labios.
    
    Ummm. Sabían ligeramente salados y la polla se me puso tiesa al instante.
    
    Recordé como mi madre metió mi mano bajo su braga para que la acariciase el pubis y como se abrió completamente de piernas cuando acaricié la vulva por fuera.
    
    Wasss. Me bajé un poco el calzoncillo, rodeé el tronco con mis dedos y comencé a sacudírmela dentro del saco moviendo la mano despacio, intentado hacerme la paja sin que mi amigo me viera.
    
    El tacto suave y cálido de su chochito no se apartaba de mi cabeza, la humedad de la tela, los pliegues de sus labios carnosos bien marcados y su rajita por la que había deslizado los dedos repetidamente arriba y abajo.
    
    -Ummm. - aceleré el vaivén de mi mano y me la sacudí un poco más rápido ...
    ... –
    
    Los gemidos de mi madre resonaban en mi cabeza y no podía olvidarlos. “Ummmmm. Siiii”. Es lo que había dicho varias veces mientras la tocaba el coño y las tetas.
    
    Joder, mi madre había gozado con mis caricias e incluso había llegado al orgasmo. ¿Lo habría hecho igual si supiera que era su hijo?
    
    Esa duda me volvía loco, solo pensar que mi madre estuviese dispuesta a tener sexo conmigo me excitaba y me ponía nervioso.
    
    Me puse cachondísimo y ya me la sacudí sin cortarme, deslizando los dedos por el tronco de mi verga mucho más deprisa.
    
    ¡Flop! ¡Flop! ¡Flop! ¡Flop!
    
    Me estaba haciendo una paja y era pensando en tener sexo con mi madre, algo que hasta ahora ni se me hubiese pasado por la cabeza.
    
    Olí mis dedos otra vez y me los metí de nuevo en la boca.
    
    Ufff. Como me gustaría chupar esos jugos directamente de su coño, lamer su vulva, separar los plieguecitos del clítoris y rozarlo con la puntita de la lengua. Si ella estuviese dispuesta a tener sexo conmigo haría cualquier locura.
    
    Apartaría la braguita con ella mirando y separaría los labios para meter la lengua dentro.
    
    -Siii. Chúpame el coñito, hijo mío. – diría ella seguramente –
    
    Y yo abriría bien su rajita y pasaría la lengua de un lado a otro recogiendo todos los jugos que saldrían de su coño.
    
    -Estás muy mojada, mami. – contestaría con mis labios rebosantes de sus cálidos flujos –
    
    -Ummmm. Si, cariño. Ufff. Es que me pongo muy cachonda cuando mi pequeño me come el coño.
    
    Mi madre acariciaría mi ...
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