1. Tavo, Sandra, yo y… (1)


    Fecha: 23/07/2026, Categorías: Hetero Autor: JavierMelq, Fuente: CuentoRelatos

    A mis dieciocho años, me hice amigo de chicos de otro barrio mayores que yo. En promedio me llevaban cinco años de edad más o menos. La mayoría de ellos vivían en la misma calle. A pesar de la diferencia de edad me aceptaron con ellos. Creo que ayudó que mi apariencia era mayor a la edad que tenía.
    
    Casi siempre pasábamos el tiempo en la calle, otras veces nos reuníamos en casa de Tavo, teníamos tanta confianza con él que era común entrar a su casa como si fuera la nuestra.
    
    Se podría decir que Tavo era el líder del grupo. Creo que esto más que nada era porque siempre teníamos su casa a nuestra disposición, su familia era muy amable y siempre nos recibían muy bien.
    
    Yo hice mucha amistad con Tavo que ese entonces tenía veinticinco años. De alguna manera se convirtió en una especie de mentor para mí. Siempre me ayudaba a entender cosas de la vida y en un momento dado también de mujeres y sexo.
    
    Básicamente Tavo tenía tres reglas.
    
    1) Nunca obligues a una chica a hacer algo que no quiera.
    
    2) Si vas a coger, siempre usa condón, si no tienes uno, mejor ve a jalarte la verga y no hagas estupideces.
    
    3) El único orgasmo que importa es el de la chica con quién estés, ella siempre debe de venirse primero.
    
    Tavo me decía que siempre llevara conmigo un condón, me regalaba unos, pero nunca los acepté por temor a que mi madre o mis hermanas me los encontraran. Me dijo que cuando necesitara uno pasara a su cuarto y lo tomara, aunque él no estuviera.
    
    Una tarde llegué ...
    ... y no había nadie en la calle por lo que supuse que estaban adentro y entré a su casa. Vi a Tavo, lo saludé y me preguntó sorprendido que hacía en su casa, lo cual me extrañó, parecía que había hecho algo malo.
    
    –Wey, estoy esperando a Sandra, no puedes estar aquí.
    
    Sandra era una de las tres “buenotas” del barrio. En ese entonces tenía veinticuatro años. Era alta, delgada con buenos senos y trasero, parecía modelo, de hecho, tiempo después trabajó como edecán. Tavo ya le había pedido que fuera su novia, pero ella lo había rechazado, no era una chica fácil de conquistar. Lo que llamaba más la atención de ella, es que se sabía que era abierta al sexo.
    
    –Wey, la invité a ver una película, ¡la película!
    
    Tavo había preparado un videocasete vhs, era una película como cualquiera, solo que como a los cinco minutos de iniciada aparecía una pareja, ella dándole la espalda, pegando su cuerpo hacia él mientras movía la cadera sensualmente, la escena continuaba con él acariciando sus senos por encima de su ropa mientras ella levantaba lentamente su falda dejando ver su entrepierna.
    
    La escena duraba apenas unos segundos, lo suficiente para darse cuenta que no era parte de la película, y dejar en la imaginación que esa pareja tendría sexo. La película normal continuaba hasta que había otro corte en el que la chica lamía una gran verga, un corte a él chupándole la vagina a la chica, esta parte duraba un poco más. Seguía más de la película hasta que un nuevo corte aparecía con la ...
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