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Tavo, Sandra, yo y… (1)
Fecha: 23/07/2026, Categorías: Hetero Autor: JavierMelq, Fuente: CuentoRelatos
... una manera un tanto brusca, como posesiva, Sandra quedó con la espalda apoyada en el sillón, casi acostada, Tavo le acarició los senos y comenzó a chupárselos alternadamente. Nuevamente quedé como espectador de una escena porno. La respiración profunda de Sandra y los chupeteos que Tavo le estaba dando me ponían muy ansioso, yo también quería tocar a Sandra y que ella me diera placer. Tavo se incorporó para desabrochar el pantalón de Sandra, ella levantó un poco su cadera para que el pudiera jalarlos. Sandra me miró, pero no me atrevía a besarla, se la acababa de mamar a Tavo, y sus senos estaban mojados de las chupadas que él le acababa de dar. Tavo levantó y separó las piernas de Sandra para chupársela, el vello de su sexo estaba recortado casi al ras. Tavo lamía su vagina, ella de inmediato le respondió con ligeros gemidos de placer, ella se sujetó los senos y exclamó. –Que rico me la chupas, que rico se siente. Yo me estaba masturbando esperando un momento adecuado para intervenir. Sandra volteó como buscando mi pene y abrió un poco su boca. No dudé en acercarme, me puse de rodillas en el sillón junto a ella para que me la chupara. Su lengua se movía recorriendo mi glande, me miraba fijamente para ver mi expresión. Lo succionaba como si su boca fuera una ventosa, sus labios se apretaban amoldándose al grosor de mi pene. –La chupas bien rico, siento mucho placer. –Le dije a Sandra. Sandra sujetó mi glande con sus dedos, dándole un masaje, lo ...
... levantó para darle un par de lengüetazos a mis bolas. –Me toca cogerte, levántate. –Le dijo Tavo a Sandra al tiempo que me hacía una seña para que me quitara. La acostó en el sillón, le abrió las piernas y se puso un condón. –Mira lo que te voy a meter. Ya tenía muchas ganas de cogerte, con esta verga te vas a venir muchas veces. –Despacio, la tienes muy grande, deja que me acostumbre a ella. –Le respondió Sandra. Le levantó las piernas y empezó a hundir su miembro, Sandra hacia exclamaciones de placer, entraba y salía poco a poco, y cada vez la hundía más. Las piernas de Sandra se aferraron a él, sus manos se envolvieron en su cuello. Tavo estaba midiendo hasta dónde podía metérsela. Cuando se la había metido un poco más de la mitad, sus movimientos fueron más firmes. –Un poco más. Métemela más. –Dijo Sandra. Tavo le estaba metiendo casi las dos terceras partes de su miembro cuando Sandra le dijo que era suficiente. Le había tomado la medida, hasta dónde se la podía meter sin lastimarla, apoyó sus manos a los lados de Sandra, el movimiento para penetrarla era desde su cadera, casi se la sacaba por completo y la metía hasta donde ella le había indicado, más fuerte y rápido cada vez. Sandra gemía y le decía que era una vergota deliciosa. Con Tavo casi acostado sobre ella yo no podía hacer nada. Me sentí algo frustrado, estaba muy caliente, después de la pequeña mamada que me dio Sandra, masturbarme no era suficiente. No me quedaba más que esperar mi ...