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La Silla
Fecha: 23/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: jessmartin, Fuente: TodoRelatos
... que adornan los brazos de la silla, agarrándolas con fuerza, manteniéndose quieta durante unos segundos. Sé que quiere sentir esas abrazaderas rodeando sus muñecas, impidiéndola moverse, dejándola indefensa durante unos segundos, y no tarda en demostrármelo intentándolas abrir una noche más, soltando un pequeño grito de frustración al no conseguirlo. Esta noche repite sus intentos varias veces más, insistiendo con fuerza, golpeando los brazos de la silla con rabia al no conseguirlo. Esa rabia provoca que cuando lleva la mano a su coño para comenzar a masturbarse lo haga de forma diferente, estas noches anteriores ha comenzado de forma suave, acariciando sus labios antes de comenzar a jugar con su clítoris hinchado para después de unos minutos comenzar a follarse con sus dedos. Hoy ha comenzado directamente llevándose los dedos a su coño, primero uno, luego dos y finalmente tres, introduciéndoles profundamente, curvándoles en el interior de su coño, girándoles y separándoles, llegando al orgasmo antes de ni siquiera haber tocado su clítoris. Observo su respiración agitada por el placer, sus firmes tetas subiendo y bajando sobre su pecho, sus duros pezones ahora libres de la tela del sujetador apuntando al techo, los dedos de su mano libre rodeándolos, pellizcándolos y estirándolos, transmitiendo oleadas de placer a su cuerpo ya sobre excitado. Estoy a punto de irme sabiendo que el espectáculo ya ha terminado, pero de nuevo ocurre algo diferente esta noche, vuelve a ...
... llevar los dedos a su coño y comenzar a masturbarse, introduciendo los dedos índice y corazón en su coño mientras coloca el pulgar sobre su clítoris. Toda la rabia anterior parece haber desaparecido con el orgasmo, sus movimientos son ahora lentos y suaves, sus dedos entran hasta los nudillos y salen por completo arrastrando espesos hilos de líquido antes de volver a entrar intentando ir todavía más profundo. Miro su rostro, su hermoso cabello rubio pegado a su piel por el sudor, lágrimas de placer cayendo por sus mejillas, sus labios hinchados de tanto mordérselos para impedir que sus gemidos de placer se oigan demasiado. Intento imaginarme que pasa por su cabeza, pero lo que viene a mi mente es lo que yo haría con ella de tenerla sujeta en esa silla sin poder moverse. Primero me la habría follado de forma dura, devastándola completamente, tomándolo todo de ella sin importarme su placer, demostrándola quien tiene el control y quien manda, después la habría hecho el amor, cuidándola, mimándola, susurrándole al oído los placeres que la esperan si se muestra obediente y sumisa. Estos pensamientos hacen que por primera vez en estas noches esté a punto de perder el control, salir de mi escondite, sujetarla a la silla y follármela duro, sin importarme las consecuencias. Por suerte consigo controlarme, no llevo jugando todas estas noches con ella para estropearlo de golpe, tiene que ser ella la que se entregue a mí. Seguiré con mis planes como tenía previsto, mañana ...