1. Intercambio entre hermanas - completo (cap. 02)


    Fecha: 24/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos

    ... ¿Se te ha ido la olla?
    
    —No, a ver… —Me acarició un brazo para tranquilizarme—. En realidad el asunto no es tan complicado como parece.
    
    —Pues explícamelo, por favor, porque ahora mismo estoy viendo que nuestra vida se va a ir a la mierda hasta dentro de dos años… Y eso si has aprobado para entonces…
    
    —Espera, no te precipites… —insistió, y callé para permitirla explicarse—. Para empezar, se acabó lo de trabajar doce horas al día. He pedido el cambio a un puesto de menor nivel y solo trabajaré ocho horas contadas. Por otro lado, no voy a ir a ninguna academia. En realidad voy a estudiar a través del ordenador… Se trata de una formación online que imparte la academia del hermano de mi jefe. Para continuar, el método de estudio solo me obliga a dedicar a la semana cuatro o, a lo sumo, cinco tardes. ¡Tendremos dos o tres días para nosotros a la semana…!
    
    No me convencían sus palabras, pero ella continuó con su ilusionante retahíla. Ilusionante para ella, por supuesto.
    
    —Es un método nuevo patentado por esta academia… —apuntilló—. Es totalmente práctico y consiste en empollar en un veinticinco por ciento y resolver exámenes de ejemplo en el porcentaje restante. ¿Cómo lo ves?
    
    Me encogí de hombros.
    
    —No sé… —dije, rendido—. Si tú lo ves posible y tanto te apetece…
    
    Marta me echó los brazos al cuello y me besó suave, lamiendo mis labios cerrados con su lengua juguetona. Entonces, sin embargo, cambió de expresión y soltó la peor parte:
    
    —Lo único… es que… ...
    ... —titubeó—. Bueno, no es nada malo… es solo que… cuando haga los exámenes de ensayo necesitaré estar lo más concentrada posible. Tendréis que dejarme la casa solo para mí… Y, verás… serán ratos algo largos… cada examen dura de cuatro a seis horas.
    
    Puse cara de incredulidad. Marta debió de notar mi disgusto, pero entonces se sacó el conejo que guardaba en la chistera. Un conejo que, en aquel momento, hubiera preferido que se quedara a vivir en la puñetera chistera y sin molestar.
    
    *
    
    Marta respiró profundo y soltó la frase que había estado deseando decir desde que nos habíamos quedado a solas en la cocina:
    
    —Y todo esto encaja a las mil maravillas con mi plan de dar una lección vital a mi hermanita… —sonrió lobuna.
    
    —Por dios, Marta —Me molestó la mezcla de dos asuntos tan dispares—. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
    
    Se sentó en mi regazo y volvió a besuquearme, engañadora. Luego siguió hablando.
    
    —Pues es muy sencillo, cariño —susurró rozando mi nariz con la suya—: en esas noches en las que tenga que estar sola, me las arreglaré para que Ana acepte salir contigo con la excusa de descubrirle la vida nocturna de Madrid. La llevarás a cenar, a bailar, a tomar copas… ya sabes, todas esas cosas que se hacen para llevarse una tía a la cama…
    
    —Joder, Marta… —protesté—. ¿Todavía sigues con esa chaladura de que me folle a tu hermana? ¿Y de verdad no te importa? ¿Es que ya no recuerdas los tiempos en que me dabas la charla cuando le daba un abrazo más largo de lo ...
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