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Hija lesbiana (II): Fuerzo a mamá
Fecha: 24/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Lena Hache, Fuente: TodoRelatos
... fácil. Aproveché para desnudarme yo también. Rompió a llorar. Las lágrimas inundaban su rostro y goteaban al suelo desde su barbilla. - ¿Por qué me haces esto? - Porque defiendes al hombre que me lo hizo a mí. - Pero él sólo quiere curarte. Entra en razón, por favor. - Lo que va a entrar es mi mano en tu coño. - Le dije con mala leche mientras intentaba introducir toda mi mano de golpe en su vagina. Lógicamente mi mano no entró a la primera. Metí dos dedos. Los movía a mi antojo. Mamá no intentaba zafarse y me extrañó, porque estábamos de pie y no la tenía sujeta, sólo tenía que dar un par de pasos para escapar de mis dedos. Yo le besé las tetas y la volví a sujetar. La besé en los labios y la obligué a arrodillarse y comerme el coño. - ¡No! Por favor, cariño. No me hagas esto. - No, mamá. No te equivoques, me lo vas a hacer tú a mí. No vas a parar hasta que me corra en tu boca. Ella se resistió cuando intenté arrimar su cabeza a mi coño, por lo que acerqué mi coño a su cara. Hice que su boca y su nariz se adentraran en mis labios. Ella intentó separarse para poder respirar. - Si me lo comes tú te dejo hacerlo a tu manera. Si tengo que forzarte lo harás a mi manera, aunque no puedas respirar. ¿Entendido? Mamá asintió con la cabeza. Sacó la punta de su lengua y la acercó lentamente a mi coño. Me hacía cosquillas y le pedí que lo hiciese con más brío. Ella de desinhibió y su lengua se puso a jugar con todo mi coño mientras no dejaban de salir ...
... babas de su boca. Lo hizo muy bien, como si se hubiese comido más de uno. Me corrí como nunca lo había hecho. Fue una satisfacción que me hubiese dado más placer del que me había dado papá. Ella me dejó el coño lleno de babas y yo le dejé la boca llena de fluidos vaginales. - Lo has hecho muy bien. - Le dije mientras me agachaba. La besé. La manoseé. Le comí las tetas. Le puse las mías en la cara y no las retiré hasta que me las dejó llenas de babas. Me tiré al suelo y me puse a comerle el coño. Ella seguía sin intentar huir. En la posición en la que estábamos no sólo hubiera podido escapar, si no que hubiese podido someterme ella a mí. Pero se quedó quieta, sentada en el suelo con las piernas y dejando que le comiera el coño a mi antojo. Se lo baboseé más de lo que ella a mí. Le mordisqueé el clítoris y ella se revolvió. - ¡Ay! ¡Oh! - Se le escapó. Acto seguido me miró avergonzada para comprobar si me había dado cuenta de sus gritos de placer. Yo la miré y le guiñé un ojo con una sonrisita de suficiencia. Ella apartó rápido la mirada. Me levanté y me senté detrás de ella. Mi mano acariciaba su coño para terminar la faena. Mi boca besaba su cuello. Se corrió y me miró con ternura, como si yo fuese la madre y ella la hija. Yo me quité de detrás de mamá y ella se dejó caer, quedando tumbada boca arriba en el suelo. Soltó un resoplo de alivio. - No tan rápido. No hemos terminado. - Le aclaré mientras le abría las piernas para tijeretear con ella. Mamá se sobresaltó ...