1. Fiesta, primer trío


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Inova, Fuente: CuentoRelatos

    ... deseo. Se lo notó en los ojos. Pero no, esa noche era para otra cosa.
    
    Massiel:
    
    —Llegamos, chicos… —dijo, desabotonando la gabardina, la voz apenas un susurro.
    
    Los hombres en la fiesta la rodearon de silbidos. —¡Que se lo quite! —gritaron algunos, entre risas.
    
    Massiel bajó la mirada, roja hasta las orejas. Se mordió el labio. Se quitó la gabardina despacio, dejando ver la falda, el encaje, las orejas de gatita improvisada. Silbidos, risas, un “Arañame, gatita”, un “Muérdeme”. Ella, cohibida, no dijo nada. Se encogió de hombros, medio rio, deseando meterse de nuevo en el abrigo… pero sabiendo que era tarde.
    
    Ugo:
    
    Le susurró al oído, pegado a su cuello: —¿Ves? No hay nada de qué preocuparse. Les gustaste. Y Raúl… bueno, Raúl dijo que llegaba tarde. No te escondas. Vamos a divertirnos.
    
    Narrador
    
    Las horas pasaron. Bebieron, charlaron, rieron. Massiel, al tercer vaso, se soltó un poco: dejaba que manos ajenas rozaran su cintura, que alguna mujer la besara en un rincón. Ugo miraba, orgulloso, deseándola cada vez más. Parejas conocidas se acercaron a proponer: “¿Un intercambio rápido?”. Ugo decía que no, que hoy era diferente. Lupita y su esposo, la diablita de vinipiel, se acercaron a tentar. Ugo se relamió. Massiel, roja, desvió la mirada.
    
    La música seguía. Algunos ya se besaban descaradamente en sillones, otros subían a cuartos prestados. Unos esposos roncaban rendidos mientras sus mujeres buscaban otras manos para terminar la noche.
    
    Ugo:
    
    Se le ...
    ... acercó, la tomó de la cintura.
    
    —Massy, amor… ya llegó Raúl. Ven, vamos a saludarlo. Que te vea.
    
    Massiel:
    
    Le temblaron las rodillas.
    
    —No… espera. Déjame… déjame calmarme un poquito. Me da pena.
    
    Ugo:
    
    Le mordió la oreja.
    
    —No pasa nada. Estás perfecta. Vamos… estás más suelta ahora. Ven.
    
    Narrador
    
    Se acercaron a Raúl: camisa medio abierta, sonrisa de tipo bueno, discreto, que oculta bien la malicia detrás de la cortesía. Se saludaron, rieron, brindaron. Raúl la miró como se mira algo prohibido. Le dio una vuelta, lenta, la escaneó sin pudor. Massiel bajó la mirada, roja como siempre. Los juegos comenzaron: parejas mezcladas, retos, caricias descaradas. Las luces bajaron un poco más. Ugo se entretenía mirando cómo manos y lenguas ajenas probaban bocados que después volverían a él.
    
    Massiel:
    
    Vio un par besarse en un rincón. Vio otra pareja irse a un cuarto. Sintió un ardor en el vientre. Se giró a Ugo, respirando rápido.
    
    —Amor… ya. Vamos. Quiero. Antes de que se haga más tarde… quiero a Raúl. Necesito.
    
    Parecía una gata en celo, la respiración rota, las piernas flojas. Ugo sonrió: su Massiel, la tímida, convertida en esa mujer suya y de nadie más.
    
    Ugo:
    
    —Raúl… ven. —Le palmeó el hombro—. Vamos. Massy ya está que no se aguanta. Antes de que alguien más se la gane. Arriba hay un cuarto libre. Vamos.
    
    Narrador Externo
    
    Subieron los tres. La puerta se cerró. El aire se volvió más pesado, casi eléctrico. Massiel temblaba entre ambos. Los ojos de ...