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Por andar de puta, ahora soy la esclava de mi propio hijo.
Fecha: 27/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... cuando me vine a dar cuenta, ya me tenía bien clavada toda su verga. De momento me fijé en mi amiga y su pareja, y la pobre estaba tan borracha, que mientras él le quitaba la ropa, se quedó dormida en el piso de la sala, y él en lugar de continuar con ella, se dirigió hacia el sofá donde yo me encontraba dejándome culear sabrosamente por mi amante, y con su inmensa verga sujetada con una de sus manos, el acompañante de mi amiga, se paró frente a mí, y nada más bastó que me la pusiera frente a mi boca, para que yo como una loca me dedicase a mamársela, al mismo tiempo que mi pareja continuaba clavándome su verga por el culo. Durante el resto de la madrugada, yo dejé que ambos hombres, hicieran conmigo lo que le dio gusto y gana, en cierto momento, dejé de mamar la verga del segundo, y mientras el primero aun continuaba dando por el culo salvajemente, el negro me clavó su gruesa estaca por mi coño, después de eso, hasta me puse a mamarle la verga a uno de ellos, cosa que hice una, y otra vez, al tiempo el otro o me daba por el culo o por mi coño. Lo cierto es que cuando desperté, me dolía todo el culo, apestaba a sudor, y tenía un sinfín de lamparones de semen por todas partes, incluso hasta en mi cabello, por lo que apenas comprobé que mi pareja, y el negro se habían marchado, vi que mi amiga continuaba tirada en el piso, semidesnuda, durmiendo su borrachera, por lo que me fui a dar un buen baño, y para luego decidir acostarme para realmente descansar de tan loca noche. ...
... Cuando me desperté a eso del medio día, mi amiga aún se encontraba durmiendo en el piso de la sala, con su culo completamente al aire por lo que la desperté, y después de que ambas nos tomamos un café y ella se dio un baño, hasta llamé un taxi para que la llevase a su casa. Yo pensaba que nadie se había enterado de todo lo sucedido, por lo que después de varios días, ni me acordaba de lo que había pasado, y cuando lo hacía me decía a mí misma, como era posible que hubiera cometido tamaña locura, al meter a esos dos hombres en mi casa, y dejar que me hicieran todo lo que se les antojaba al igual que yo misma hice un sinfín de locuras, que jamás buena y sana, me hubiera ni tan siquiera atrevido a pensar en ellas. Cuando regresó mi esposo, me habló de lo mal que la había pasado tanto en el viaje, como en el hotel de tercera categoría donde su empresa lo hospedo, desde luego que yo no le conté nada, del pequeño desliz que tuve. Pero a la semana, no sé por qué le llamé la atención a mi hijo mayor, y este en un arranque de rabia me respondió de manera muy grosera, y altanera, llegándome a decir hasta puta. Por suerte en ese momento nada más estábamos los dos solos en casa, ya que mi esposo había ido con nuestro hijo menor a un juego de fútbol, y no regresarían hasta ya entrada la noche, cuando le pedí que me respetase, que se acordase que yo era su madre. Me preguntó sínicamente si quería que la respetase, como me respetaron los dos tipos que llevé a casa hacía dos semanas, y a los que ...