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Por andar de puta, ahora soy la esclava de mi propio hijo.
Fecha: 27/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... una sola pieza, salvo la noche en que me comporté como toda una puta, jamás en mi vida le había mamado la verga a un hombre, ni tan siquiera a mi marido, y ahora mi hijo me exigía que se la mamase a él. Resignada a mi suerte, dejé mi cartera, las llaves del auto, y mis lentes oscuros, sobre la mesa de centro de la sala, mi hijo tomó asiento en una de las mullidas butacas de la sala, ordenándome que me desnudase y pusiera a gatear como lo hice aquella noche, después de que me quité toda la ropa frente a mis acompañantes. No me quedó más remedio que obedecerle, así que me desvestí frente a él lo más rápido que pude, y de inmediato me tiré al piso, para comenzar a gatear sobre la alfombra en dirección a él. Temiendo, que eso nada más fuera el principio, de lo que me esperaba ese día, así que con una mescla de amor, y odio hacía mi propio hijo, al estar entre sus piernas, delicadamente tomé entre mis dedos su ya erecto miembro, y comencé a manipularlo con mi mano, con el secreto deseo de que se viniera lo más pronto posible, el movimiento de mi mano fue más fuerte y rápido, pero de momento escuché su voz decirme, detente quiero que me lamas la cabeza, yo no sé, que hubiera dado por no estar en esa situación. Tímidamente saqué mi lengua, y lentamente, aun contra mi propia voluntad, comencé a pasarla por su colorado glande, una y otra vez, el temor que tenía a que mi esposo se enterase de las locuras que yo había hecho, me obligaban a obedecer ciegamente a mi hijo mayor. Por lo ...
... que seguí, lamiendo no tan solo su glande, sino también sus testículos, así como todo el tallo de su miembro, hasta que él secamente me ordenó que comenzara a mamar, al mismo tiempo que debía introducir mis dedos dentro de mi coño. Por otro largo rato, hice todo aquello lo que mi hijo me ordenaba, la temperatura de mi cuerpo fue subiendo a medida que yo continuaba mamando su verga, e introduciendo mis dedos una y otra vez dentro de todo mi coño. De momento mi manera de mirarlo cambió radicalmente, en lugar de seguir viéndolo, de manera sumisa, y avergonzada, comencé a mirarlo de manera desafiante. En lugar de seguir mamando su tiesa verga, como si eso me produjera asco, comencé a deleitarme con lo que estaba haciendo, a medida que más y más profundamente enterraba, toda mi mano dentro de mi coño. Él se dio cuenta de inmediato del cambio producido en mí, y con fuerza colocó ambas manos sobre mi cabellera, empujando mi rostro, al punto que su verga llegaba hasta lo más profundo de mi garganta al momento en que él se vino, y yo con mis dedos me satisfacía con un repentino orgasmo. Después de que sacó su verga de mi boca, y yo tras reposar por unos instantes, recuperé mi respiración, viéndome con mis piernas abiertas y mi mano dentro de mi coño aun, tirada sobre la alfombra, me dijo. “Yo voy a descansar un rato, pero al despertarme quiero verte a mi lado, para darte por el culo.” No sé qué me sucedió, pero como que volví a tener una clara conciencia de lo que estaba sucediendo, sin ...