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Vacaciones de placer para ella (parte 2)
Fecha: 04/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: almasex, Fuente: CuentoRelatos
... tetas y ella movía su pelvis con desesperación en busca de un orgasmo que Eduardo le negaba por ahora. Una vez se hubo tranquilizado un poco, la penetré con movimientos lentos, su excitación volvía a subir, entonces empecé a moverme mas deprisa y cuando ella estaba a punto, la saqué volviéndola a dejar al borde del orgasmo. ―Me volvéis loca, quiero correrme ya por favor. Eduardo se apiadó de ella y empezó a joderla con tal fuerza que el golpe de sus testículos contra el culo de Teresa retumbaba en la habitación. Ella no dejaba de jadear mientras le pedía más. Él iba a mil revoluciones, la envestía con tal rapidez que apenas se apreciaba como entraba y salía su polla. Yo cogí un pezón en cada mano y empecé a masajearlos, a los pocos segundos ella se retorció y alcanzó un orgasmo tan intenso que parecía que le faltaba el aire. Dejamos que se recuperara un poco y nos dedicamos a besarla por todo el cuerpo, poco a poco volvía a excitarse y pronto estuvo dispuesta para otra ración de polla . La pusimos a cuatro patas y mientras ella mamaba la polla de Eduardo, yo la penetraba desde atrás. Tenía la vagina tan distendida por la polla de Eduardo que me costaba sentir su roce. Mientras la penetraba pasé una mano por delante y le acariciaba el clítoris, cada vez se humedecía más. Su cabeza subía y bajaba recorriendo el enorme miembro de Eduardo. Me resultaba difícil no correrme viendo como tragaba golosa la polla de Eduardo mientras yo la follaba. Al final me ...
... abandoné al placer y me corrí como hacía mucho tiempo no lo lograba. Me salí de ella y me senté en el sillón a disfrutar del espectáculo que mi esposa y Eduardo me ofrecían. Ella seguía comiéndole la polla con auténtica pasión, Eduardo tenía un aguante fenomenal, le pidió que parara, se sentó al borde de la cama, Teresa se sentó encima introduciéndose su miembro y empezaron a moverse. Ella estaba muy excitada y no paraba de besarlo. Eduardo se levantó agarrándola por la cintura y se la folló de pie durante unos minutos, luego dejó de penetrarla el tiempo suficiente para darle la vuelta, apoyarla contra el espejo del armario y separándole las piernas ensartarla desde atrás. Se la estaba follando con todas sus fuerzas, con cada envestida la separaba del suelo. El espejo reflejaba el placer en la cara de mi esposa que ni por un momento paraba de jadear. ―Que gusto, si, si, fóllame, no pares fóllame . Me encanta sentir tu polla desgarrándome por dentro. ―Yo también disfruto haciéndote mía, es una delicia sentir como tu estrecho coño aprieta mi polla y te estremeces a cada envestida. ―Joder, que bien follas, como te mueves, siento que me vas a partir en dos, sigue por favor. ―Te voy a dar polla hasta que me supliques que pare y luego me la vas a comer hasta que me corra. ―Haré lo que me tú me pidas, pero no pares. Eduardo le dio la vuelta quedando frente a frente, la agarró por el culo, la levantó un poco y la ensartó aplastándola contra el espejo. Ella ...