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Mi vecino en la piscina
Fecha: 06/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Juanjocriado59, Fuente: TodoRelatos
... llevar, la verdad que está muy buena, y yo llevo muchísimo tiempo de secano. Yo.-no te preocupes, te entiendo, sinceramente no se ni por qué estamos juntos, en casa el silencio es nuestra compañía, en fin. Cosas que pasan . En ese momento se acercó Sonia donde estábamos, y como una sirena se acomodo entre ambos. Sonia.- ya estáis hablando de fútbol o me estáis poniendo verde, una de dos jajaja. Yo.- pues precisamente de. Futbol no, dije esbozando una sonrisa desafiante. Sonia.- y entonces que decíais de mi ? - el silencio duro segundos, pero parecían una eternidad. Que al final decidido rompió Pablo Pablo.-no te enfades vecina, solo me estaba disculpando por si me he excedido a la hora de ponerte crema, se me estaba yendo las manos donde no debía, quizás me emocioné demasiado , hace mucho tiempo que no rozo a una mujer y mucho menos tan guapa como tú. Sonia...- ...,.....y quien ha dicho que te estabas excediendo?,, yo no. He sido. Ahora sí que termino de descolocarme su respuesta, estaba claro que estaba receptiva y le importaba un comino mi presencia allí. --- Yo apenas pude procesar su respuesta. El calor del mediodía no se comparaba al que me subía por dentro. Sonia nos miró a ambos con una sonrisa ladeada, ese gesto que le conocía de antaño, mezcla de picardía y desafío, como si me retara a actuar o callar para siempre. Pablo tragó saliva esperando una reacción por mi parte. Pero yo no dije nada. Me limité a observar cómo Sonia se ...
... deslizaba más cerca de él en el agua, sus pechos rozando apenas la superficie, el bikini empapado. —¿Y tú, Juanjo? —dijo ella con voz sedosa—, ¿no vas a decir nada? ¿Te molesta que Pablo me haya tocado? Me encogí de hombros, luchando por mantener la compostura, aunque sentía la erección palpitando contra el bañador. —No… mientras tú lo disfrutes —respondí, dejando que mis palabras salieran lentas, arrastradas por el morbo que me invadía. Ella rió, sensualmente y miró a Pablo directamente a los ojos. —Pues resulta que sí… lo disfruté —dijo, mientras una de sus manos se perdía bajo el agua, justo entre sus cuerpos. …Pablo la miró fijamente, conteniendo el aliento, mientras ella mantenía su mano bajo el agua. Su expresión era entre travesura y desafío, pero también con esa calma fría de quien domina la situación. Yo me quedé inmóvil, observando cómo su cuerpo acariciaba el de él sin reparos, como si mi presencia no solo no la cohibiera… sino que la excitara aún más. Mis piernas temblaban bajo la superficie, no por el agua fría, sino por la tensión candente que crecía entre los tres. —Pablo… —murmuró Sonia, pegando sus labios a su oído mientras su mano se movía suavemente bajo el agua—. ¿Hace cuánto que no te hacen esto? Pablo no respondió con palabras, pero su rostro lo decía todo: la mandíbula apretada, los párpados entrecerrados y un gemido ahogado que brotó de su garganta mientras su cuerpo se tensaba. Mi esposa lo estaba masturbando, ahí mismo, delante de ...