1. Yo de nueve años empalado en Alfredo, mi primo mayor


    Fecha: 07/08/2026, Categorías: Gays Incesto Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30

    ... mano de mi vientre, la deslizó hacia mi pecho, yo tiré hacia atrás la cabeza a lo que el aprovechó de decirme el oído “bájate un poquito el buzo” como hipnotizado le hice caso, al próximo salto de la camioneta le di un tirón hacia abajo y quedamos en contacto piel con piel, la sensación era riquísima, sentir toda la dureza de si pico entre mis piernas. Con el andar su pico se fue acomodando, pasando de entre mis piernas a la entrada de mi culito, haciendo presión, aun así no había posibilidad que entrara por su tamaño, se sentía húmedo, lo mismo que mi hoyito que había empezado a sudar, en una de esos movimientos siento que la mano de mi primo se mete entre su pico y mi poto y luego la sensación de frescura, me acababa de embadurnar con alguna crema, se sentía ahora todo más resbaloso, su pene ya no tenía oposición del roce, estaba todo lubricado, sentí pánico de que esa cosa entrara en mi culo.
    
    Ubicado justo a la entrada, el esfínter empezó a ceder y yo sentía como la cabeza del pico de Alfredo me estaba dilatando, había comenzado a entrar y sentía un dolor y un ardor soportable, me mordí un brazo para evitar que se me escapara un grito, pero no contaba con un nuevo salto de la camioneta. En cámara lenta siento como me despego de Alfredo saliendo su pico los milímetros que había avanzado para después caer con todo mi peso, la gravedad hizo el trabajo y sentir el contacto de su pico en mi esfínter y ensartarme casi completo fue una sola cosa. El dolor fue inmenso y mi ...
    ... brazo pudo apenas contener el grito que se ahogó en un mordisco, pero mis lágrimas brotaron todas de una y hasta los mocos saltaron de mis narices. Alfredo me abrazó fuerte como para evitar que me moviera mucho, así nos quedamos un rato quietos, completamente ensartados, de a poco comencé a respirar dándole a entender a mi primo que estaba cediendo el dolor, lo que en parte era verdad, seguía doliendo mucho, pero la sensación de tener lleno el culo y la presión que ese pico hacía en mi cuerpo comprimiendo todo el colón y apretando mi próstata resultaba extrañamente placentero.
    
    Me solté un poco, lo que Alfredo sintió y comenzó a bombear de a poco, se sentía muy rico, raro, pero rico, el dolor pasó a segundo plano y podría decir que hay un límite en el cual el dolor es placentero, y mentalmente disfrutar de la sumisión de la entrega a ese cuerpo que me doblaba en masa (así lo sentía yo) su calor y su piel era superior a cualquier dolor que pudiera sentir. A partir de ese minuto gozaba cada bombeada del pico de Alfredo en mi culo, sintiendo como entraba y salía alternadamente con la complicidad de la camioneta y el camino, me retorcía en mi posición arqueándome hacia adelante y hacia atrás al ritmo de las enculadas de Alfredo, después de media hora aún estaba ensartado cuando sentí que mi primo daba unas especias de contracciones en su cuerpo que se transmitían como un látigo a su pico, me sujeta fuerte y me da una última estocada inundando mi intestino con algo que se sentía ...