1. Cuatro machos extranjeros me cogen y me preñan


    Fecha: 10/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos

    ... entre mis nalgas, no podía dejarme coger en medio de toda la gente, era algo demasiado arriesgado, así que apreté mis nalgas e hice mi cuerpo hacia adelante tratando de escapar de esa estaca que amenazaba perforarme, mi coño húmedo se encuentra con otra barra de carne caliente recorriendo mis labios vaginales y buscando la entrada, mi cara reflejó angustia y levanté la vista en busca de clemencia, me encontré con la mirada del hermoso joven que sonreía al ver mi cara preocupada, en mi cuello sentí los labios del que tenía atrás y me da un discreto beso en la nuca, en eso regresa la luz.
    
    Atrás del hombro del guapo tipo que tenía enfrente, estaban el par de adolescentes mirando con la boca abierta, el adolescente le seguía apretando las tetas a su pareja sin dejar de mirar, el tipo de adelante gira la vista y al ver a los adolescentes les hace una mueca a los otros dos, los tres se guardan sus vergas, mi corazón late a mil por hora, al parecer el que haya regresado la luz y los adolescentes me han salvado de ser empalada dentro de un vagón del metro, sin embargo, estoy ardiendo de la calentura, paralizada y sin reaccionar, sigo aprisionada entre los tres, pasan un par de estaciones más y el tipo de adelante me susurra al oído:
    
    – Ven, chama, aquí nos bajamos- y me jaló del brazo.
    
    Mis piernas flaquean, como autómata los sigo y bajamos en la estación Copilco, con paso tembloroso caminamos algunas cuadras, el más guapo me llevaba agarrada de la cintura como si fuera su ...
    ... novia y de vez en cuando me apretaba las nalgas, en el camino se presentaron y sus nombres eran Nelson, Alexis y Pablo, me platicaron que habían llegado a probar suerte a México porque en Venezuela ya no se podía vivir y que estaban tan arrechos por la falta de sexo, que al sentir mi cuerpo en medio de ellos no habían podido controlarse y a punto estuvieron de cogerme en medio del vagón, y que como sabían que tenía mi “cuca caliente” me iban a rellenar mi “arepa” con su carne y algunos otros modismos propios de aquel país caribeño que sin conocer algunas palabras adivinaba perfectamente a qué se referían y como ellos decían me sentía cada vez más “arrecha”, excitada como nunca, sonreía nerviosa y ruborizada, hasta que llegamos a un lugar con un letrero en la parte de afuera que informaba que rentaban cuartos a estudiantes, entramos y llegamos a un departamento pequeño con dos recámaras y cuatro camas individuales, había ahí otro chico de una apariencia similar, también venezolano que me miró con sorpresa y luego sonrió maliciosamente al adivinar que iban a hacer conmigo.
    
    Unieron dos de las camas individuales, me sentaron encima y se quitaron sus pantalones y bóxer, aparecieron cuatro vergas morenas enormes, gruesas, largas, muy venosas y con la cabeza grande y de color rojizo brillante, pero entre las cuatro sobresalía una en especial, la de Nelson, una monstruosa verga que le sacaba un par de centímetros a las de sus compañeros, completamente recta, a diferencia de los demás ...
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