1. Cuatro machos extranjeros me cogen y me preñan


    Fecha: 10/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos

    ... caliente, me tienes loco.
    
    Reconocí su voz, era Nelson y olía a limpio, indudablemente se había dado un baño, en ese momento recobré conciencia, tenía semen seco en mi cara, entre mis piernas y nalgas, olía a sudor, me sentía sucia y le pedí apoyo para bañarme.
    
    – Perdón, pero me siento sucia, ¿me ayudarías a darme un baño?
    
    Sonrió y ayudó a levantarme, al otro lado estaba Pablo profundamente dormido, Freddy y Alexis en la otra cama estaban igual, me les quedé viendo, todos tenían un cuerpo atlético y firme, sus vergas antes desafiantes y duras estaban totalmente flácidas, pero aun así tenían un tamaño considerable.
    
    Me acompañó al baño y me senté al inodoro a descargar el semen que todavía tenía en mis agujeros, Nelson sonreía pícaramente al verme, me limpié los restos de semen con papel higiénico y me metí a dar un baño, apenas había abierto la regadera cuando se metió conmigo y empezó a enjabonarme con cuidado, como quien baña a un bebé, me encantaba sentir sus manos sobre mi piel desnuda y empecé a ponerme cachonda, su enorme verga había crecido y estaba morcillona, se miraba imponente, pero estaba tan cansada que no se la toqué, para no despertarla todavía, después me ayudó a enjuagarme y quitarme el jabón, me ayudó a secarme y salimos del baño, en el cuarto ya estaban despiertos Alexis, Pablo y Freddy y se nos quedaron viendo, los primeros rayos de luz entraban por la ventana del cuarto, sentía un poco de hambre y así lo expresé:
    
    – Tengo hambre- dije ...
    ... con un hilo de voz.
    
    – Oyeron a la chamita, mamagüevos, a bañarse y preparar el desayuno, hay que darle de comer y no solamente lechita- ordenó Nelson, y me senté en la cama enredada en la toalla.
    
    Rápidamente se bañaron y se pusieron a preparar el desayuno, ninguno se preocupó por ponerse ropa, era un espectáculo ver esos cuerpos morenos y firmes con esas enormes vergas colgando flácidas y sus pesados huevos balanceándose, todo eso me ponía cachonda y tampoco me vestí.
    
    Comenzamos a desayunar completamente desnudos los cuatro, me halagaban y me decían lo mucho que habían gozado, que había sido la mejor experiencia de sus vidas, todo lo que me decían me ruborizaba y me excitaba.
    
    – Lista para el postre princesa- dijo Nelson acercando su verga, casi erecta a mi cara.
    
    No me hice del rogar y empecé a mamársela, me encantaba la sensación de como se ponía dura en mi boca.
    
    Y si, esa mañana me volvieron a coger entre los cuatro y nuevamente me volvieron a coger entre los cuatro en la tarde.
    
    Llegué a casa al anochecer, me dolía todo el cuerpo y mi coño y culo los tenía hinchados, me ardían, empecé a sentirme culpable y empecé a llorar, al llegar mi novio me encontró llorando y le tuve que contar todo, me abrazó, me comprendió y me perdonó.
    
    Sin embargo, aquí no termina la historia, todavía hay mucho que contar, pero lo dejaré para el siguiente relato.
    
    Me encanta que me escriban y me cuenten sus experiencias y fantasías, me pueden escribir a[email protected]. 
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