1. Emilia (1 y 2)


    Fecha: 10/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Al Mawsin, Fuente: CuentoRelatos

    Emilia (1):
    
    Hacía tiempo que Emilia me venía invitando a tomar mate. Una tarde acepte y fue ahí que comenzó todo. Mi nombre es Néstor, Tengo 67 años
    
    Emi así la llamamos desde chica es ahijada de mi ex compañera (hace unos años que falleció) hija de una amiga con la cual se criaron juntas, cuando esta amiga se separó y no podía tenerla, mi compañera y yo nos hicimos cargo de ella, tendría 11 o 12 años cuando vino a vivir con nosotros. Siempre la tratamos como una hija y ella nos llamaba tíos. Siempre la respeté. Pasó la vida, se hizo mayor, se casó. No dejé de pajearme en su nombre.
    
    Hoy que estoy solo acepte ir a tomar mate con ella. Llamé a su puerta, abre envuelta en una toalla y con otra secándose el pelo. Tuve el impulso de quitarle la toalla, para ver ese cuerpo tan deseado por años, pero me comporté. Nos saludamos con un beso y me dice:
    
    –Pasa tío, anda preparando el mate, yo recién llego y me pegue una ducha, ya estoy con vos. Yo respondí sin pensar:
    
    –Bueno espero, me gustan recién bañaditas. Ella lanzo una risita yéndose hacia el dormitorio. Yo preparé el mate y puse todo en la mesa del comedor. Apareció ella con un vestido suelto y arreglándose el pelo con las maños, más divina no podía estar. Vestido fino le marcaba la zanja de ese orto precioso, se le marcaba la ropa interior, deduje que tenía bikini.
    
    –Voy a bajar la tele así charlamos mejor.
    
    –Tengo que pedirte disculpas porque el chiste que hice no fue apropiado, al decirte que me gustan ...
    ... bañaditas.
    
    –Yo no debería haberte recibido así, sabiendo tu situación. Pero como nos tenemos tanta confianza, bueno ¡ya está! Olvídalo.
    
    –¡Ojalá pudiera olvidar! Los primeros tiempos ni me acordaba de las mujeres, pero ahora tengo necesidades.
    
    –Yo pensaba que ya no se te “paraba”
    
    –Vos estas decidida a avergonzarme
    
    –¡No, para nada, tío! Y no tienes alguna que te ayude a “descargar”.
    
    –Quien me va a dar “pelota”, ¡viejo y sin plata!
    
    –No, no digas eso vos siempre gustaste a las mujeres. Las hermanas de la tía estaban locas por acostarse con vos.
    
    –Me lo hubieras dicho antes, ahora están viejas como yo.
    
    –Hay muchas jóvenes a las que les gustas todavía.
    
    –¡No me digas!
    
    –Vos no querés darte cuenta.
    
    Así, tomando mate y charlando, siempre la charla era sobre el tema sexual. Paso la tarde y era hora que me retirara, así se lo hice saber. Ella se levantó y me abrazo de atrás y susurrando en mi oreja, me dice:
    
    –Yo te quiero ayudar, mi “viejo” querido.
    
    En ese momento no tome nota del tipo de ayuda a la que se refería.
    
    –Por el momento, si bien tengo mis necesidades, solo me arreglo.
    
    Me respondió con una sonrisa de esas que hacían que le quisiera partir esos labios con mis besos y después ponerle la pija en la boca para que la envolviera con esos labios.
    
    –Sí, pero la “paja no es como el trigo” Antes que te vayas quiero hacerte un regalo que te va a venir bien, espera que te lo traigo.
    
    Se fue hacia el dormitorio, me quede esperando intrigado. ...
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