1. Albast.Capítulo 21


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... tenderle una trampa a la chica. Lo pensaría más tarde. Ahora tenía un fuego entre las piernas que necesitaba atender...
    
    Gerhard no había sido consciente de ello hasta que volvió de Albast. Hasta ese momento no se dio cuenta del lujo que representaba vivir en la cristalina atmósfera de los Alpes Bávaros. El ambiente en Berlín era muy diferente. El olor a ceniza de los incendios provocados por los bombardeos nocturnos de la RAF, enseguida se le pegó a la nariz, insidioso y le recordó que estaba de vuelta en la asquerosa realidad de la guerra. Afortunadamente, si la mitad de lo que Greta le había contado se hacía realidad, aquellos cerdos pronto tendrían el cuello bajo el zapato del Führer.
    
    Se bajó del coche con un suspiro de alivio al ver que su casa, en el distrito de Schoneberg, seguía en pie. Cuando se quedó aquella casa de aire modernista, requisada a una familia judía, no cayó en lo cerca que estaba del aeropuerto de Tempelhof. Hasta ahora había eludido las bombas, pero era rara la noche que no caía alguna bomba desviada del aeropuerto, destruyendo alguna casa del barrio.
    
    En cuanto llegó, deshizo la maleta. Ilse, la mujer que venía dos veces por semana a limpiar, había pasado por allí hacía un día y medio y los muebles ya tenían casi un dedo de polvo grisáceo. ¿Dónde coños estaba la Luftwaffe? Era la pregunta que se hacía a la vez que todos los berlineses. Aquellas cosas eran las que minaban la moral de los alemanes, las promesas incumplidas. Como cualquier ...
    ... alemán, a aquellas alturas le costaba creer en la victoria final. Gerhard podía ser fiel al régimen, pero no era tonto. Aunque la disfrazases y la envolvieses con melifluas palabras, una derrota era una derrota. Ahora, sin embargo, su ánimo había cambiado después de visitar Albast. Las promesas del Führer sobre armas milagrosas, no eran un farol. Eran reales. Y él, como investigador, haría todo lo necesario para mantener aquel proyecto seguro y en marcha. Por eso había decidido investigar a aquella mujer con algo más de profundidad. La investigación que habían hecho las autoridades del castillo, había sido bastante minuciosa y coincidía con ellos en que Worten era casi con toda seguridad el responsable del asesinato, pero su terca insistencia en su inocencia era tan poco usual, que el hombre de la Gestapo no tenía una certeza total.
    
    De todas las personas a las que había interrogado, solo aquella mujer, Hilde Werner había llamado su atención. Su instinto le decía que aquella mujer ocultaba algo. Podía ser cualquier tontería, pero el hecho de que su familia se hubiese movido en ambientes diplomáticos le daba un motivo para sospechar y seguir investigando.
    
    La mujer no parecía tener ni móvil, ni medio y tampoco parecía que tuviese oportunidad. Se derrumbó sobre el sofá pensativo y en medio de una pequeña nube de polvo, meditó largamente sobre ello, mientras se rascaba la barbilla...
    
    Dejó de lado todos sus prejuicios y lo pensó una vez más. ¿Motivo? En su expediente apenas ...
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