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El empleado del servicio técnico
Fecha: 11/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Claudio, Fuente: CuentoRelatos
El miércoles me desperté muy tarde. No me podía levantar de la cama porque estaba muy pero muy cansada. Hice un esfuerzo, me incorporé e intenté sentarme. En ese momento sentí que me empezaba a bajar un hilo de leche de la vagina por la pierna. Ah, que placer, estaba tibio y pegajoso. Allí me acordé todo. ¡Qué noche hermosa que habíamos pasado! Si bien, esta no es la historia principal, ni el motivo del relato, la pasaré a narrar porque no tiene desperdicio y por otro lado, porque ocurrió el mismo día. Esa noche anterior habíamos salido a divertirnos con Claudio. El me pidió que por favor me pusiera una pollera con tajo para esta ocasión. Entonces decidí vestirme formal con una camisa de seda blanca transparente y una pollera de falda larga con un tajo muy alto que seguramente facilitaría todo tipo de maniobras. Claudio me pasó a buscar por casa y me dijo que primero iríamos al cine. La idea me encantó. Nunca supe, ni me importó que película íbamos a ver. Solo sé que ni bien se apagaron las luces de la sala, nos empezamos a besar y acariciar muy efusivamente. Con la comodidad de la pollera, Claudio comenzó a acariciarme y franelearme la piernas de una forma muy sensual. Me mojé al toque. Me corrió la bombacha de costado y empezó a pasarme la yema de los dedos muy suavemente por los pelitos. Empecé a sentir electricidad, cosquilleo y como que se me dormía toda esa zona. Los dedos de Claudio entraban y salían a voluntad y sin obstáculos hasta que logré un orgasmo en ...
... su mano. Fue espectacular porque a pesar de que había mucha gente en la sala, nadie se dio cuenta. En reciprocidad, llevé mi mano a su bulto, que ya estaba parado y lo empecé a acariciar. Acto seguido, desabroché su cinturón y baje el cierre del pantalón, pero mirando alrededor, noté que había mucha gente y que esto sería peligroso. Ambos estábamos tan excitados, que a pesar que la película no había terminado, decidimos retirarnos. Llegamos a la playa de estacionamiento, subimos al auto y Claudio se me vino al humo, tirándose encima mío. La pollera seguía ayudando, la abrió por el tajo y me empezó a refregar su miembro por mi húmeda concha mientras me comía a besos. En eso escuchamos unos golpecitos en el vidrio del auto. Era el cuidador, que con mala cara nos pedía que por favor nos fuéramos de allí. Ya cansados por no poder consumar el acto y estando muy excitados, rumbeamos para un hotel alojamiento. En el camino, no me pude contener y le empecé a chupar la pija mientras él manejaba, pero como inmediatamente llegamos al hotel, preferimos cortar y entrar. Claudio estaba que volaba, ni bien pisamos la habitación, me arrancó toda la ropa, menos la pollera. El tipo me quería coger con la pollera puesta, y eso hizo. Nos matamos mal. Estuvimos las 2 horas del turno, dándole y dándole. Hubo un primer polvo muy largo y uno para la despedida, yo en cambio acabe 5 veces. No vale la pena que detalle mucho, puesto que fue una sesión normal de sexo con mucho amor. Nos bañamos ...